La Sombra, By Drako-Konztantyno .´.

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viernes, 11 de septiembre de 2015

IGNATIVS

Alucinación que embriaga.
Fantasma que adolece.



















"Nada me han enseñado los años,
siempre caigo en los mismos errores,
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores".




Ignacio,
Querido Ignacio,
Suave y sublime Ignacio.
Piel de durazno; mirada de terciopelo...

Tu cuerpo desnudo en contraste con tus intenciones.
Tales como la sombra espesa de la noche y los valles blancos sonrosados de tu piel, que recuerdan las incipientes primaveras sobre los montes; los cerros que saludan al sol después de su languidez.

Contraste, entre la desnudez de tus pieles y lo mistérico, críptico, casi arcano, de tus intenciones. Tan desconsertantes los juegos-danza entre tus pensamientos y tus sentimientos, que, poco o nada tienen que ver con el roce desnudo de nuestros cuerpos, en mi ansiedad de poder descifrarte a través de las caricias  confusas y estresantes producto de mi ansiedad y mi incertidumbre de poseerte pero sin tenerte.

Ignacio, Ignacio, mi sueve y dulce Ignacio...
Desconozco tus tormentos, e ignoro los nombres de tus demonios, y sin embargo los detesto. Los detesto porque me duele el ardor de tu tormento, pero me duele a través de mi ego por no ser uno de ellos.





Príncipe azul, caballero gentil de caballo blanco. Emblema lírico, pero no alegórico, de sueños arquetípicos. Príncipe y nada más, y muchísimo menos que menos, nada. Virtudes, principios de moralidad tergiversa e incognoscible para mí, motivación, vocación, destino y estoicismo... llamada a ser, pero sin ser. Nostalgia viviente de mis sueños más amados; de los tesoros de mi mente...


Dulce veneno, Suave tormento. Droga tóxica y extática.
Tú, la probada del cielo. Orgasmo que me hizo vivir mi vida como en el infierno.
Tormento de no tenerte, de no amarte, de no besarte. Saber que existes en mi mundo, tan cerca y al mismo tiempo distantes por la inmensidad de eones que nos separa. Karma, maldito karma.
Quisiera liberarme de una vez de ti, rompiendo el maldito hilo rojo que nos ata...

Que el Señor me compadezca,
y tenga piedad y misericordia de mi alma.


Siempre tuya, con temor y desasosiego
Magdalena del Carmen.



.

martes, 18 de agosto de 2015

Sexo, poesía, lluvia y consomé

Entonces, después de un breve silencio y viéndome a los ojos me dijo "te quiero". Yo sin pensarlo dos veces pregunté "¿para qué?".
Y en ese momento supe que debía alejarme lo más pronto posible, antes de que depositara en mi sus esperanzas, sus afectos y sus carencias de afectos, sus vacíos, sus proyectos, y toda una serie de cosas que no estoy dispuesto a cargar.

Al instante, como si la habitación ardiera, me arrojé al arrollo de la calle. Acababa de llover hacía una media hora. Inhalé el fresco aire y me embelecé en su amor (lo siento, quise escribir aroma) en su amor a tierra mojada. Agitado un poco, no sé si por el susto o por la carrera en descenso por las escaleras, busqué ansiosamente el encendedor entre las bolsas del pantalón y la camiceta. ¿En qué momento me llevé el cigarro a la boca? ¿no lo sé, pero ya estaba ahí en espera de ser consumido... Cerré los ojos un instante, justo antes de encenderlo, y comencé la marcha...

Caminé por ese callejón medio perdido en la majestuosa y a la vez paupérrima ciudad de México. Y no me preocupé ni un minuto por ubicarme o saber dónde me encontraba. Tarde o temprano encontraría el metrobús, o la estación del metro. Avancé a paso lento, viendo como las plantas se embriagaban de la humedad dejada por la lluvia. Cómo, agradecidas por aquella follada de horas y horas, toda la noche y parte de la mañana, desprendían sus más exquisitos olores y abrían sus sensuales pétalos y verdes hojas, rendidas y a la vez excitadas por las caricias a momentos suaves, y a momentos violentas, de las gotas de lluvia, que resbalaban contra ellas, de la misma manera que mi sudor había resbalado por mi pecho y por sus muslos.

¡Vaya! ¡Cuánta ironía y cuanta poesía en el mismo hecho! La tierra sediente de lluvia, se dispone a ser embestida. Las primeras gotas, el juego previo la preparan. Y luego, simple y sencillamente se deja amar, para nutrirse, para vivir, y luego, pasada la tormenta se queda ahí. Tan serena, tan agradecida, bastante dispuesta a transformar el amor en vida. Sin reprocharle a la lluvia nada, sin pedirle nada a cambio. Sin depositar sus anhelos, sus vacíos, y quizá hasta tus vicios (sí, lo sé, aquí debió decir "sus vicios", pero la tierra no los tiene, y tú sí; y claro, sé que yo también).

Y tal y como las plantas ofrecen sus aromas, sus olores, y muchas veces también, sus sabores. Tal y como se abren y nos deleitan con sus feromonas de amor, tal y como las sueltan al viento, tal y como se desprenden de su esencia, con la única intención de hacer de este mundo un lugar mejor, comprendí que quizá esa es también mi misión. Que puedo, en cualquier momento, en cualquier suspiro, en cualquier noche, ser uno y transmutarme en esa danza de amor, con la lluvia, en la poesía y con mis cuentos, en la dicha, en la danza, en la oración.

Y caminé y caminé, orgulloso, feliz, extasiado. Comprendiendo la naturaleza, pero sobre todo, entendiéndome a mí mismo. Y después de unas cuatro cuadras, un olor extraño y que no estaba en sintonía, me despertó del viaje. El aroma de cebo, cebolla y cilantro, penetraron profundamente mis sentidos y mis pensamientos. "Está bien", pensé. Y me detuve a comer unos tacos de cabeza antes de emprender la travesía de regreso a Cuernavaca. Porque siendo francos, no tenía ni puta idea de dónde me encontraba... "Daba igual" -pensé- "ahorita le preguntaré al de los tacos".

viernes, 19 de junio de 2015

Victorio

(Confesiones a Justina, primera parte)



Y de pronto, me di cuenta de que quizá estaba enamorada de ambos. Porque ¡vamos! era evidente que me gustaban los dos; que los deseaba a los dos. Aunque de maneras distintas.

Victorio me gustaba físicamente, lo bastante como para embelesarme contemplando su carnal belleza. Amaba su sonrisa y sus ojos de gato. Imberbe, inocente, con cara de tierno niño aún con ocurrencias y humor de infante. aunque con deberes de hombre.

Amé, como difícilmente vuelva a amar otra vez, esas tibias tardes de beber café mientras esperaba el momento para hacerle charla sobre las cosas de la vida ¡Era hermoso!

El comenzaba la charla sobre cualquier banalidad que se tornaba seria. Un desencanto, una anécdota, un recuerdo, un sentimiento, mientras yo reflexionaba serenamente mis palabras de lo que ya se me volvió un discurso. Creo que sí, pese a su casi infancia, en verdad lo amaba...

Cuando dejaba de hablar, me disponía entonces a buscar su mirada. Esos atentos ojos deseosos de aprobación, de justificación. Que buscaban en mi rostro la expresión y amable y gentil que siempre tenía para él, y que le procuraban darle la razón en todo, aunque mi respuesta discurriera hacia algún punto de vista distinto.

Ah, mi Justina, ¡hermana mía! ¡Cómo mi corazón se sentía contento!, porque sabía que las horas junto a él, eran verdaderamente vida...

¡Qué cosa no daría yo de esta mi jodida vida!, con tal de poder abrevar una vez más de la tibia miel de sus cálidos ojos...




*









* Mi modelo del día de hoy fue Fidel Castro de muy joven...
Difícil creer que estaba tan guapo.

jueves, 18 de junio de 2015

Negros como el zapote y la noche





Ante todo, he de confesarte que era muy guapo, o al menos lo era para mí...

No te puedo negar que su imagen, su sonrisa seria debajo de sus lentes, y esa mirada observadora que parecía verme con un cierto aire de incredulidad, fueron lo que finalmente me conquistó.

No lo vi, ni le oí llegar.
Su imagen, que incluso en ciertos momentos me parece rara, Comenzó a inundar poco a poco el escenario de mi mente. Sus gestos, eran una especie de fantasmas pululantes que vagaban en mi mente a su placer. Y toda vía hoy, varios mese después, me llegan esos pensamientos intrusivos con una de sus retorcidas sonrisas, o de sus cómicas muecas disfrazadas de seriedad...

También, he de confesarte, a riesgo de ser imprudente, que sus ojos, esos profundos ojos negros, en el momento de la intimidad, irradiaban un fuego especial, nada que ver ver con su inseguridad juguetona habitual, que irradiaba una lujuria que me hacía sentir especial...

Ah...
Sus ojos,
Esos tan sinceros ojos negro. Negros como el zapote y la noche, negros como los hábitos del clero, negros como mis pensamientos, y también ¿por qué no? negros como su propia suerte...

A veces traviesos, a veces tan tiernos, a veces mundanos, y otras indiscretos...

/https://www.facebook.com/sunel.cebrero/videos/10152691084927654/


sábado, 6 de junio de 2015

Epistolas de resistencia a la resignación

[Primera parte]


Hola René,
¿Cómo has estado?

Yo para variar, estoy como siempre mala. Sola y mala.
Ayer me sentí bastante descompuesta, a grado, que tuvo
que visitarme el médico. Comencé mi día como de cos-
tumbre, arreglé unos asuntos y me vine prontamente al
estudio (sí así esta carta te la estoy escribiendo desde el
estudio, porque sigo mareada y un poco aturdida por lo
de ayer). Abrí todas las ventanas, mientras la doncella
presurosa se agitaba de aquí por allá pasando el trapo.
De momento sonó el teléfono, y ya no supe ni qué pasó.
Recuerdo haber contestado, pero ya no supe entender
qué asunto era. Supongo que me puse pálida, porque
la doncella corrió de inmediato con un vaso de agua y
me sentó en una silla.

Yo estaba bastante confundida y no podía centrar mi
atención en ningún asunto. Recuerdo que apenas atiné
a servirme un chocolate bien amargo y bien caliente
con la esperanza de que se me fuera el malestar. Pero
no. Al ir pasando los minutos que me parecían horas
comencé a sentir cómo la mitad de la cara (y después
la mitad del cuerpo) se me entumían y acalambraban.

Estuve a punto del desvanecimiento en cuatro ocasiones
una justo antes del primer sorbo del chocolate, y el últi-
mo en el que finalmente decidí marcarle al doctor Huffman
quien no tan solícito vino a verme.

Cada que sentía perder el conocimiento, me sentaba,
agachaba un poco el cuerpo, y medio me volvían los ánimos.

Cuando finalmente llegó el doctor Huffman me recostó,
me revisó los signos, y me puso a inhalar las sales durante
un largo rato. Creo que me quedé dormida. Después, supon-
go que cuando me sintió más estable, me inyectó lo que me
imagino debió ser un compuesto a base de adrenalina o algo
parecido, porque suponte tú que sentía como si me regresara
el alma al cuerpo.

Después de eso, llegó un pariente mío de la familia de mi
papá al estudio. El fue el que me acompañó a casa y le
dijo a una muchacha que a tal hora me llevara de comer.
Me pasé toda la tarde en la cama, sintiéndome descompuesta
y mala. Ya no por la enfermedad, sino por verme tan lejos
y tan privada de ti.


Te quiere,
Magdalena del Carmen.







jueves, 4 de junio de 2015

Segunda Epístola a la Rana René

.

Oh, mi Renè. Si supieras cuánta pena embarga mi corazón.
Han pasado sólo unos cuantos días, y la verdad es que no
logro apaciguar mi frustración.

Dime pues René ¿Qué es lo que tú a caso ganas con mentir?
No pudiste siquiera decirme que no me quieres ver. Creo
que quizá sería más fácil para mi, que verte del brazo de
esa mujer.

No tienes idea de con qué gusto te esperaba el sábado. Pues
estaba segura de que vendrías a verme. Y créeme que no
guardaba algún interés oculto. Sólo me hubiera gustado
escucharte, reír de tus ocurrencias, jugar con los mechones
de tu negro pelo, y acercarme a tu cuerpo para oler de tu
cuello ese delicioso perfume que me embriaga...

Sé que no me quieres. Ya eso está muy claro. Sé que fue
mi culpa, y eso también lo tengo muy en claro. Pero dime
¿Crees que a caso sea necesario hacerme sufrir por lo que
te hice? --¿Sabes? en todo momento fui honesta contigo--
Y en su momento te dije que traía tras de mí los pendientes
de dos amores perdidos; mis ayeres de soledad, y recuerdo
de mi ex marido.

Pero sábete que no te culpo. Yo tenía ciertas cosas por hacer,
lugares por recorrer y experiencias por vivir. Lástima que el
destino nos jugó esta jugarreta... ¿Por qué? --No lo sé-- . Y
ahora se atormentan mis adentros que quieren saber ¿para qué?
Sábete también que ayer me puse enferma, muy enferma.
Enferma del dolor que se origina en mi vientre y
que ahora me calcina mis huesos. Ese dolor que me hace
ser consciente de que pese a todo, eso sí ¡claro esta!; que
lo mejor de todo, será no verte más.

Estoy segura de que quizá eres hasta incapaz de ponerte en mi
lugar. Ahí estaba yo, hecha un mar de nervios en la estación del
tren, vomitando casi mis amarguras y mis desesperadas ganas
de salir corriendo de ahí, mientras Manuel sin entender lo que
pasaba, no daba crédito y sólo me abrazaba...

Pobre de mi primo Manuel -ha de pensar que estoy bien loca-
Pero cómo no ¿hay a caso quien no se perturbe al ver a su
amante del brazo de otra? ¿hay a caso quien pudiera tolerarte
tal mentira? A ti, "la víctima de mis desaires y mis groserías"
que ahora que te muestra un poco de afecto, te afrentas de mí
con estas cosas...

Dime pues, ya René --aunque segura estoy de la respuesta de
cualquier forma te preguntaré--, ¿qué ganabas René? ¿a qué
jugabas?

Recuerda que pese a todo, sigo y seré siendo honesta contigo
sin que por ello me duela menos tu desprecio, y no por el
rechazo. Hubiese entendido tu orgullo herido, pero no tus ganas
de mentir.


Es pasada la media noche, y no consigo dejar de pensar en ti.
Mientas este maldito dolor que no descansa, me mantiene muy
despierta pensando en ti, sin ver clara la hora del sosiego, de
la paz, y quizá ese poco de nostalgia que me permita dormir.
Creo que quedaré esta noche cansada, triste, desvelada, esperando
ansiosa de que esta purga de lagrimas el día de mañana me permita
ser feliz, no sin ti, sino a pesar de ti...


En su momento, tuya, Magdalena del Carmen.
¡Viva la Vida!





Epístolas a José Ignacio

.


A razón de mis dolores, no te sé decir si estoy mejor o peor.
Esto porque no me han dado los resultados do los análisi de sangre.
Pero lo dolores siguen, y me taladran el cuerpo, en especial la cadera
que me tiene bastante quejosa. No se yo para qué sirvió la cirugía
pasada, si aún me molesta la lesión del ciático. Sólo duré algunos
meses tranquila de mi malestar; pero ahora ¡mírame! no me duele...
¡Pero tampoco me deja respirar!

Todo el optimismo del año pasado se acabó. Creo que volveré a
utilizar las fajas y el corsé de yeso. Eso mantiene separadas las
vértebras y derecha mi espalda, pero ¡ah!, ¡cómo me pueden!
Pero no me dejan respirar...

Y tú, mi joven, bello y preciado José Ignacio
¿Cómo te encuentras?

Te quiere,
Magdalena del Carmen.

Olvidarte pronto



Una vez más
Me encuentro caminando sólo por la calle
A la expectativa de ver lo que pasará...

Ya no te encuentro,
pues me miro lejos
Lejos de lo impertinente de tu sombra
Lejos de lo mordaz de tu (cinismo)    
Lejos aunque quizás tu sueño
sigue aquí conmigo...


¿Y de que me sirve poder volar?
Poder correr, gritar y soñar....
De que me sirve el encontrarme solo
si pese a todo aún sigues en mi andar...

Podría matarte, no me queda duda,
podría obligarte,
podría engañarte
y manipularte...

Pero olvidarte...
¿cómo?

¿Cómo podré olvidarte pronto?

miércoles, 27 de mayo de 2015

Epístolas para la Rana René

Primer acto antes del definitivo adiós.



La verdad es que apareciste en un momento muy inoportuno.
Después de años de andar de soltero y guardarle luto al único sujeto con el cual he vivido. Me di permiso de vivir un año en el desmadre, en la fiesta, en el alcohol, en el ruido, en el ambiente, entre gente liosa, entre gente alegre, entre gente loca.
Me permití vivir lo que no quería haber vivido antes.
Y la verdad es que me gustó, me encantó, y más porque sabía que era sólo un momento.
Que de alguna forma inexplicable, se volvió mi pasatiempo, quizás vulgar ¿y?
Total, yo me estaba divirtiendo.

Después de un tiempo de amargarme la existencia, pensando en el que fue, y pasó.
Caí en cuenta de que esa experiencia me estaba impidiendo conocer más gente. Y no es que quisiera estar con alguien más, sino que simplemente me había quedado tan amargado, porque al irse él, se fueron también gran parte de mis amistades, quienes tras ser casi amigos del alma, se convirtieron en relaciones cordiales. De esos amigos a los que si los vez, sólo finges una sonrisa y ni siquiera haces el intento de cruzarte la calle para saludar. Y no porque de la nada ahora te caigan mal, sino por evitar comentarios que puedan incomodar.

Y en este transcurso, decidí que debía de desencerrarme. De cambiar de aires, y de por supuesto cambiar de gentes. Lamentablemente después de lo que para mí fue casi un matrimonio, que al romperse desfragmentó parte de mis sueños, parte de mi vida, de mis aspiraciones y de mi cotidianidad. Comprenderás entonces que necesitaba continuar de nuevo. Ya que en su preciso momento no hubo nadie, ni donde, me pudiera yo lamentar y consolarme a mí mismo...

Tal vez sus amigos, los que antes eran también mis amigos o quienes de plano nunca lo fueron, al menos tuvieron la amabilidad de ser contención para mí en lo que pudo haber sido el periodo de vulnerabilidad. En otras palabras, contuvieron mi duelo y ya... me dejaron marchar.

Dejé pasar el tiempo, las horas, los días, las semanas, dos años... Lo que me sirvió para irme deslindando poco a poco, lenta, pero sabiamente. Porque déjame decirte que no es ni el amor ni el odio lo que duelen, pero sí el apego.
O por lo menos fue mi caso.

Por un lado, el odio y el revanchismo no son más que formas interesantes y placenteras de decir para tus propio adentros "mira este pobre wey, como quedó de jodido". Sobre el amor no te sé decir nada,  si siquiera duela o no, porque cuando las circunstancias de la vida te llevan a este punto es porque el amor hace tiempo que hizo su maleta y salió de la puerta...
Y entonces llega la pregunta: ¿qué es lo que te queda?
Una espesa telaraña de costumbres, de ruina, de rutina, de hábitos, de frases hechas, de complicidades que se transforman en obviedades, de espacios invasivos, de silencios incomodos, de evitar miradas y de unas ocultas pero desesperantes ganas de volver a tu libertad.



Eso...
Y un miedo que se va transformado en un demonio que va poseyendo tu cuerpo.
Cuando poco a poco te vas dando cuenta de que ya no puedes seguir siendo tú, porque el otro ha devorado una parte de tu ser... Y es entonces cuando quieres salir, y quieres gritar, arrancándote tirones de pelo y rasguñándote tu propia piel, y quiere llorar y quieres vomitar, por contener las ansias de reprimir tu libertad, permitiendo que aquello que algunos llaman la realidad, te termine por apagar...

¿Y qué te queda? Un comenzar de nuevo como un invierno al cual le sigue la primavera...
Pero en este caso, mi propio caso, se trató de una primavera que se resistía a florear...
Una primavera, calurosa, ominosa, húmeda, que se negaba a llenarme el alma de un rayo de luz y de paz; de regalarme un cálido beso de esperanza, para volver comenzar...
Y fue entonces, cuando cansado de una amarga soledad, autoenclaustrada, censurada, atareada, obligada, cansada, adulterada, quise dar un cambio radical...
Quise divertirme, quise beber alcohol, quise sedar un poco mi alma que aún procesaba el dolor.
Quise respirar un poco, pero de ese humo gris que intoxica el ser.
Quise bailar, quise cantar, quise dar a mi cuerpo libertad. Libertad que a mi alma era incapaz de otorgar...
Y la verdad es que a mi manera fui feliz y me divertí. Me atudé a exorcizar ese amargo penar del que no me lograba liberar. Eso que era como tener un miembro plagado de hongos los cuales no logras eliminar, pero aquellos mismos, que si los ignoras, los dejas de ver; de pronto ya no están...
Solos y de cuenta propia cuenta se extinguen, con se extinguieron mis lagrimas, como se extingue la flor a la que no le da el sol.
Dicho esto quisiera decirte que fue para mí una lástima que en ese entonces me vinieras a encontrar.
 




Pero no lo fue, no fue así, y créeme que nunca lo será...
Pecaría de hipócrita (para conmigo mismo) sino aceptara la realidad...
Como es de suponerse conocí chicos y algunas chicas...
Fue cuando de pronto caí en cuenta de que quizá podía reintentar, y por qué no buscar.
Y de pronto, se manifestó Satán vistiendo de príncipe azul.
La tentación, la casi perfección llegó hasta a mí en un ídolo hermoso, pero que transportaba en su infecto cuerpo la semilla del mal, de la calamidad, y la sentencia de muerte...
Y poco tiempo después ahí estabas tú... Para saciar mis apetitos carnales, para poder desatar las semanas de pasiones locas acumuladas y que me dediqué a sublimar.
Y si te sirve saberlo fue genial, y quizá la novedad. O sólo tal vez tener nuevamente la complicidad carnal. E insisto, lo probé y lo disfruté, pero como fruta prohibida que se servía sobre los despojos de una vasija destruída.
Ya no podía sucumbir a mis complacientes ganas de pecar...


Porque has de saber, y sino la vida te lo enseñará, que puedes procurarte placeres en cosas que te los puedan dar, pero si esa cosa se transforma en alguien. Debes de tener por seguro de que uno de los dos perderá, caerá y se humillará.
En esto no hay trampa ¡es una ley universal!
Porque cuando las energías fluyen ¿a caso hay quien pueda probar que se estancan en un lugar?
¡Jamaz!

Y bien hice en ser franco contigo.
En ese momento yo no te pude aceptar.
No había terminado mi tiempo, y quería continuar avanzando y experimentando una nueva forma de experimentar la realidad...

Y ya que ha pasado ese año, que regreso todo agotado, y ligeramente perturbado. Me ha llegado mi momento de buscar definitivamente mi paz, de sentarme debajo de un árbol a meditar y descansar.
A tener nuevamente en mi vida, una manzana prohibida la cual si he de quererlo, la pueda consumir hasta el final.


Y fue por eso que regresé a tocar tu puerta, y si sólo algo tuviera que argumentar sería es que fue una lástima y un desperdicio que llegaras en aquel entonces a mi vida, y que hoy ya no me quieras aceptar.
Que no llegaste cuando yo quería, ni te quisiera cuando tu quisiste, y que es ahora cuando yo ya quiero, que lo querido va a servir para puro olvido...
No es tu culpa ni la mía, tal vez estamos pagando una penitencia tardía...

En su momento, tuya.
Magdalena del Carmen, Frieda.




viernes, 19 de septiembre de 2014

Granade

.


Y Konztantyno se arrodilla
justo en frente de tu silla
para beber de tu sexo
el elixir del amor...

Se te entumen los pezones
con esta sensación que desconoces
la de un simple y suave roce
que te llena de temor.

Temor por sentirte amada,
excitada, tan deseada.
Temor a transmutar tu miedo
en oleadas de placer...

Y poco a poco te retiro el velo
que te había negado a tu propio cuerpo
y con tibiesa recorro tu sexo,
mientras te contorsionas
______________  perdiendo el aliento
ante este tu lobo sediento,
de tus gemidos voraz...


Estribillo:

"Suavemente se te ruboriza el pecho
indicando que en cualquier momento,
tus ojos destilarán, lágrimas sentimentales
incitadas por la ternura
de mis caricias orales.

"Y hora entre la pasión
y de la voluptuosidad, ternura,
abandónate a la locura
ríndete a tu placer..."

Y ahora que ha llegado el momento,
vuelca la pasión de tus sentimientos,
tus sentidos, tus movimientos,
a ese ritmo tan suculento,
que ha tenido su origen en el paraíso de tu ser (en tu Jardín del Edén)

Y ahora que te has convulsionado toda
fusionando tu alma a la aurora,
regresa otra vez a la alcoba,
para que lo volvamos a hacer....


☠Drako-Konztantyno††.'.






miércoles, 23 de abril de 2014

Podría...

Podría escribir los versos más lindos esta noche, pensando en ti...
Pero pensé "¡Qué hueva! mejor escríbemelos tú a mí".

domingo, 20 de abril de 2014

Votos de solemne Libertad

.

Te prefiero, pero no te necesito…
Te elijo, pero no me ato a ti…

No es Cupido, ni el Hado el que me flecha…
No hay Entidad sobrenatural que decida por mí.

He decidido quererte
en pleno uso de mis facultades mentales.
He decidido quererte
sin la sinrazón de los arrebatos carnales…

He decidido quererte
y te juro ante el altar de mi Dios
un cariño maduro y consciente…
He decidido hacer uso de la razón,

Soy incapaz de jurarte algo eterno,
algo perfecto…
No te fingiré ninguna incoherencia
ni te haré alguna falsa promesa,
Tampoco diré que es el corazón el que habla.
Pues sólo soy un simple mortal


No es un impulso romántico
ni de enamoramiento,
Puesto que las locuras de la adolescencia
murieron en mí hace mucho tiempo…

No soy la pasión ebullescente
ni la pasión desbordante del adolescente
Soy quien por pura y simple alegría
te declara su amor de manera conciente…


Porque te juro y te digo,
que he decidido tomar el timón
en la mitad que me corresponde
de la relación…

He renunciado al frenesí desenfrenado,
para sentir por ti lo razonable y razonado.
Crear un romance donde se permita pensar,
vivir una vida en la que los dos podemos actuar…
Donde existe un orden que me permite amarte,
de manera constante, de manera sobria,
y llenarte de cariño prudente y de amor inteligente…

Lo siento, pero no te necesito...

Lo siento, pero no te necesito, es más, hasta puedo vivir sin ti, como lo había hecho siempre, y como lo haré cuando tú te marches…

Lo siento, pero puedo vivir sin ti;
Te quiero, pero no te necesito…
Quisiera decirte que no puedo vivir sin ti,
Que te quiero y que te necesito,
Qué me eres imprescindible como el sol,
el agua, el aire y los alimentos.

Pero no quiero, porque no puedo.
He sido libre contigo y sin ti,
y no puedo condenarme a ser para ti.

Manifiesto que te amo y te honro,
pero es a partir de mi eterno vuelo.

Te amo y te quiero desde mi libertad constante…

Quisiera decir que volemos,
Pero yo vuelo mi propio vuelo,
sin saber a dónde voy…

Tal vez podemos volar juntos un tiempo,
como los gansos que migran en invierno,
pero será tan sólo un momento;
porque prometerte un pro siempre será para mí el infierno…

Y la verdad es que quizá te amo,
y te alentaré a que vueles tú tu vuelo…
A que vueles alto, a que vueles lejos,
Pero jamás permitiré que consumas mi tiempo…

Es más, sé que puedo amarte;
pero jamás necesitarte…

He nacido sólo del cascarón…
Tan único como la huella de mis manos,
No me pertenezco, ni le pertenezco a nadie,
Soy como el polvo, la lluvia y el aire
Soy puro espíritu y energía constante.
Y es por eso que te digo, que quizá puedo amarte,
pero amarte significa que no debo demorarte.
Qué puedo vivir mi vida,
sin acosarte, dependerte o necesitarte…

Santa prudencia la de la libertad eterna…
Libre naciste mi gaviota, ¡vuela!
Vuela tan alto, hacia el Sol y los demás planetas;
vuela tan alto como puedas…

Lo siento mucho, pero no te necesito.
Ni te quiero como tú quisieras…
Vuelo mi vuelo,
Y lo volaré sin ti.
Como lo hice ayer,
Como lo haré por siempre…


He renunciado a ti, Porque he preferido ser para mí

(Haciéndote el sexo para tragarte en tierra...)

Emoción y erotismo en estado puro.
Curva de efervescencia que asciende y desciende…
Creencia amorosa que es de la barcaza, la tormenta,
Frenesí que ha dado el mando a un sentimiento.
Inconsciencia firme y bruta,
De un instante que no perdura ni un segundo…

Carnalidad firme y completa…
Erecciones, pezones y pelotas…
La saliva que discurre por la nuca
y humedece los rincones,
 de pasiones,

y de sensaciones nunca satisfechas…

Te he preferido sólo un momento,
para beber y consumir de tu cuerpo,
hacerte el sexo;
 saciar mis deseos…

Predilección,
elemento con el mejor talento,
quien se destaca por su arrebatamiento,
por sus curvas, por su olor,
por la humedad de tu sexo…

Y por tu cruel distrofia
de vivir sin sentimientos…

Delicioso terreno con sabor a infierno…
Como toda pasión carente de afecto.
Lujuria pura, condenación eterna.
Dulce y excelso martirio
que nos conduce al vacío
de morir en vida…
de sentir miseria…


De alejarnos de Dios,
de conformarnos tragando tierra...

Lo siento; pero no le vienes bien a mi vida

Lo siento; pero no le vienes bien a mi vida…

Lo siento, pero la alegría de que existas se extinguió hace tiempo,
Como el árbol que se desnuda de sus hojas, a causa del viento,
Fue así como poco a poco la costumbre destruyó lo que por ti siento…

No es doloroso.
Tú ya lo sabías
que en cualquier momento sucedería.

Que nuestro cielo con la tormenta
fertilizó el terreno para la pesadilla,
con tu apatía, con tu ignominia…
No faltaría el momento en que despertaría…

No hablamos de amor,
ni tampoco de enamoramiento.
Hablamos de castillos en la arena
que se los lleva el viento…

Edificios de aire, que no tienen cimiento,
De acuarelas tristes que se desdibujan en el tiempo… 

Capítulo 27: Rosas de Desamor.

NADIE ES CAPAZ DE VIVIR NI CONVIVIR CON UNA PERSONA AUTENTICA. SI QUIERES SER AUTÉNTICA, LA SOLEDAD ES EL PRECIO QUE DEBERÁS PAGAR...

Pascuas del 2014.  Capítulo 27: Rosas de Desamor.

El tiempo ha discurrido constantemente.
Como la granada que se desgrana,
o la margarita que se deshoja, o se despetala
(¿despetala? No lo sé,
no estoy seguro siquiera de que exista el termino;
sin embargo estoy consciente de que se desvanece,
se desgasta, se disuelve, tal y como me disuelvo yo también).
Como el azúcar en el amargo café,
como las gotas de agua en la tempestad.
Como el castillo de arena
ante el constante acoso de las suaves olas y del discreto viento…
Así como muere el último rayo del sol en el crespúsculo,
Así es como en terrenos de amor, me siento…

Y es verdad “lo supe siempre. No hay nadie que soporte la libertad ajena. A nadie le gusta vivir con una persona libre. Si te atreves a ser libre, ese es el costo que tienes que pagar por tu libertad: la soledad.”
Chavela Vargas.

viernes, 14 de febrero de 2014

Manifiesto del 14 de febrero

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Creo que es momento de decir lo que a nadie le interesará escucharme, pero el tener un producto tan ociosos como una cuenta de FB me permite expresar independientemente que a los demás les valga madres o no

1) Amo únicamente a miembros de mi familia.
Madre, abuela, hermanos.
Con, en y mediante ellos, he conocido, vivido y experimentado el amor incondicional.
2) Quiero un chingo a mi amigo Jorge (Diego Campos); y sin embargo, creo que nunca se lo he dicho.
¡Me gustaría que fuera mi hermano!
3) Mañana despertaré siendo un hombre soltero.
4) Si me vuelvo a casar, pronunciar votos o lo que sea (esto excluye las uniones legales, que para mí no pasan de mera papelería legal; lo que cuenta es la boda ante un ministro y ante Dios) será, no por amor, sino por mera y exquisita atracción sexual (lujuria).
5) Me preguntaron hace poco: ¿ud es casado? ¿tiene hijos? Hijos quizá, tendré dos, pero serán adoptados. Casado, lo dudo.
6) Algo que poca gente sabe, es que a los 19 años, me adjudicaron un hijo biológico. Bueno; realmente es una niña, se llama Victoria. La conocí en Acapulco cuando tenía 7 añitos. Y realmente tengo mis dudas...
Sí se parece a mí...
Siempre viviré con la duda ¿será o no será?
U.u
7) El próximo año comenzaré los trámites de adopción. Existe el antecedente de 10 padres adoptivos solteros en la historia moderna del país (DF y Oaxaca). El actor que interpreta a Albertano es uno de ellos.
8) El motivo de que quiera ser papá es que quiero retribuir al mundo el amor y la aceptación que recibí de mi familia. Mi familia (próxima) ha sido tan chingona y me han inoculado unos valores tan bellos, que estoy dispuesto amar tanto a mis hijos que no me importará si me sale una teibolera, prosti, o peor aún, un evangelico-pentecostista fundamentalist opusdeísta testigo del séptimo día.
Neta, que he tenido un amor tan pleno y bonito, que casi cualquier relación sentimental me parece una caricatura barata. Lo sé y lo admito; nunca seré feliz en pareja. Y si llegara, hay una escala muy alta contra la cual contrastar...
Así que ni modo.

9) No sé yo, qué tan idiota me veré, o qué diablos proyectaré a la humanidad, que pura gente loca o enferma (o en su polo contrario, con aplanamiento emocional) he tenido en mis relaciones sentimentales. Supongo que es una consecuencia de ser un esquisoide rarito ( un poco loco, lo sé; pero adorablemente loco)...
¡Pero por qué gente loca mal pedo ¿Por qué Dios, por qué?!
10) Pero no hay pedo. Esta situación me hace valorar a la gente que en verdad amo y me ama, y he de confesarles que descubrí dos grandes amores. ¡¡¡LOS MÁS IMPORTANTES!!!! El amor por mí mismo, y en redundancia por la Divinidad manifestándose en mí.
11) Ayer me cayó en gracia una revelación que es constante en mi vida: "Mis ex son ex y punto; POR ALGO LO SON". Y como dice la canción, "La chancla que yo tiro no la vuelvo a levantar". Por eso no "perdono a nadie" porque no sé ni vivo sus procesos emocionales y siendo honestos, ni me importan (insisto, por algo son ex). Yo sólo puedo ocuparme de los míos (los procesos). Así que mejor cada quién su pedo y no me vengan a pedir sexo salvaje ¿ok?

12) Terminé de escribir esto estando en una cita romántica.
Mis citas románticas siempre son de tres personas, y nunca han incluído alguna pareja o expareja mía

13) A la mierda todo. Dejémonos de hacernos weyes. Si no existieran las ITSs, a nadie le importaría la maldita infidelidad. Es más, si no existieran el herpes, el vih o el vph, hasta yo sería infiel...

14 (de febrero, o sin él, no importa) Hoy me la pasé de lujo.



El día que reclame

mi derecho natural de ser la estrella que de por sí ya soy; será para cantar lírico al ritmo de Salsa Electrónica... =D

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Llegamos a las 300 entradas.

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El día de ayer, después de publicar el último post, me di cuenta de que había llegado a las 300 entradas, entre artículos, ensayos, relatos y demás.

_ Recuerdo que el año pasado cuando llegamos a las 200 entradas, estaba muy animado con el blog, y sinceramente le veía mucho futuro.

_ Y sinceramente, a veces se siente una gran incertidumbre al ver cómo las coas cambian.

_ No recuerdo la verdad, por qué fecha se llegó a los doscientos posts; lo que sí recuerdo muy bien fue que me sentía bastante emocionado y satisfecho con este mi proyecto. Tanto que hasta hicimos una gran fiesta en mi casa con todo mi grupo de amigos, el cual de payasada lo llamábamos “La Congre”.

_ No sé que sea o que más nostalgia me de. Si el hecho de que sin siquiera darme
cuenta; sin mayor pena ni gloria, se llegue otra cifra más; o el hecho de recordar aquellas fechas en las cuales me sentía verdaderamente embriagado por la vida. Feliz con mi vida, con mi creatividad de entonces, con mis amigos de “La Congre”, con la fiesta, con mis anhelos y proyectos a futuro, y tantas cosas que me llenaban la vida de detalles cálidos y hermosos.


_ Recuerdo que el 2009 nueve, fue un año para mí fabuloso, y creo que una de las mejores cosas que me quedan de esas fechas es este blog, al cual quiero tanto. En este he compartido mis más filosas putadas y mis más sinceras locuras. Este blog, durante el año pasado fue testigo del nacimiento de mi libro.

_ Pero ahora…

_ Ahora ya no creo tener ni el ingenio ni la creatividad que había tenido durante sus primeros dos años, y eso me entristece mucho.

_ Siento como que le he fallado a mis “Cosas Raras”, dándole la espalda, dejándolo poco a poco, y prácticamente olvidándome de él, de su identidad original, y de lo que originalmente se trataba este proyecto.

_ Creo que ya no soy el muchacho de 21 años idealista y con esperanza, que comenzó a volcarse en este proyecto. Lamentablemente creo que el medio terminó por suprimir mi locura, o tal vez mi locura terminó dándose por vencido y adaptándose al medio.

_ Y creo que esa transición no ha sido fácil.

_ Siento que una especie de fuerza magnética y maléfica me arrastra poco a poco hacia al sistema operante y circundante que me ha tocado vivir. Y con mucha pena me voy dando cuenta de que cada vez me resulta más inevitable. Que cada vez me va resultando más y más difícil.

_ A veces pienso que me gustaría pensar que estoy deprimido, y creo que eso sería mejor. Porque de fondo sabría que algo está mal. Que hay algo que cambiar. Sin embargo desde hace días, me he sentido un poco diferente, como que fuera de mí. Como si algo de mi interior hubiera muerto o desaparecido. Mi percepción de lo que se supone que es la realidad, y ahora creo que es igual a la realidad que al parecer todo mundo observaba menos yo.

_ Desde hace unos días he sentido una especie de paz y tranquilidad que no puedo ni explicar ni comprender. De pronto estoy aprendiendo a aceptar las cosas tal y como son. De pronto me siento muy conforme con el entorno, con lo que tenemos, con aquello que desde un principio fue la realidad, pero que yo no la veía como tal. Y poco a poco me voy sintiendo más y más conforme.


_ No sé realmente qué sea realmente lo que haya cambiado, o el factor que esté disparando este lapsus existencialista que estoy viviendo. Sin embargo, lo único que sé, es que por más que la filosofía barata y los libros de autoayuda digan al respecto, la verdad es que en esta vida, hay muchas cosas que en definitiva, no se puede cambiar, o remediar, por mucho que nos esforcemos, por mucho que nos empeñemos, ni aún depositando toda nuestra voluntad.

_ En esta vida hay cosas que sólo son, y que no se pueden cambiar, ni con magia, ni metafísica, ni milagros, y ni por mucho que mantengamos una actitud positiva, o que pretendamos tener una visión distinta de los hechos, de lo que es; sólo nos engañamos estúpidamente.


_ Yo no entiendo cómo es que hay lugares, situaciones, proyectos, personas, que siempre son favorecidos con las circunstancias, y otras que en vez de favorecidos parecieran ser víctimas de maldiciones. Y finamente, por mucho que analicemos al respecto, sólo son cosas que son.


Sólo son eventos que suceden y ya.

Reducidos a un factor aleatorio de suerte, y no vista como fortuna, o como algo metafísico y de supersticiones, sino como eventos favorables o desfavorables que se traducen a una buena, o mala suerte.

_ La verdad que resulta frustrante cuando la balanza se inclina en tu contra, cuando los vientos y las mareas van en dirección opuesta que tú. Cuando las guerras las libras tu sólo, y muchas veces sabiendo de antemano (aunque esto no necesariamente implique una actitud derrotista) que estas perdiendo la batalla.

_ De verdad, a veces quisiera saber, por qué a lo largo de mi vida, mi cuerpo se atacado a sí mismo en tantas ocasiones. Por qué casi toda mi vida ha estado marcada por la enfermedad y el dolor. Por que muchas veces mi mente ha sido mi peor enemiga, creándome alegorías, cuentos, realidades ficticias, sueños de enajenación, y de “Cosas Raras” que nunca estuvieron en la realidad.

Y lo peor, lejos de sentir algún resentimiento, o de continuar con mis estúpidas ganas de que en todo pretendo ir contra viento y marea, no me queda más que un pacífico y consolador sentimiento de conformidad ante situaciones que al parecer, siempre estuvieron fuera de mi control.

Y lo peor de todo, es que entre todos los ciclos que se cierran, y las cosas que se quedan atrás, se quedan mis esperanzas de ser padre, de tener un hijo.

Qué envidia por los que sí los tienen, y no los valoran…
Que culero que muchos de los que sí los tienen, les dan o darán una mala vida…


Pero finalmente, así son las cosas, y así es la realidad que me era desconocida, y que ahora estoy empezando a vivir…

Y como dice el más sabio mantra mexicano

“Ni Pedo”.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El Ego no es mi Identidad.

CONTINUACIÓN.


"El ego nos roba la identidad y dirige nuestra vida; con su energía centrípeta, comprime, adormece y engaña a la mente, haciendola caer al plano institntivo-magnético de la materia, que es lo que nos impide despertar eiluminar la consciencia"

"... el egocentrismo es elculpable de que la humanidad esté con la mente adormecida y caída, viviendo en un mundo karmático, sin amor puro, en donde sólo se utilizan los centros bajos inconscientes...
Probablemente usted nunca pensó que el ego es el gran causante de la desconexión del ser humano con su espíritu. Sepa que el ego, con sus fuerzas centrípetas "endurece" el psiquismo, creando una muralla que separa a la persona de los estados altos y puros de la conciencia."


_________________________________ Iván Durán "El Ego".




La mayoría de las personas vivimos engañadas creyendo que el ego es nuestra verdadera identidad.

_ Después de mucho estudio, análisis y de reflexión al respecto, tuvo que llegar el momento en el cual lo vivenciara en carne propia para saber como es que el ego nos somete para hacernos caer y tropezar.

_ Creo que todos nosotros hemos escuchado la frase de que nosotros podemos ser nuestro peor enemigo. Y es verdad. ¿Cuántas veces no nos metemos la pata a nosotros mismos? ¿Cuántas veces no somo nosotros quienes nos ponemos trabas, obstáculos, trampas e incluso no creamos mentiras las cuales nos llegamos a creer o incluso somos capaces de decirnos mentiras a nosotros mismos?

Otro aspecto que me permite ejemplificar esto, es el miedo.

_ El miedo nace de nuestro natural instinto de conservación. Y es natural en el sentido de que durante mucho tiempo le sirvió a nuestra especie, cuando hace miles de años habitaba lugares hostíles en los cuales su supervivencia dependía en gran medida de su instinto y de su capacidad de preservarse ante situaciones llenas de peligro.

_ Sin embargo, en la actualidad, viviendo en las grandes ciudades, este tipo de miedos que garantizacen la conservación carecen de tanta imprtancia, a menos claro que practiquemos parkour o que nos guste pararnos a la mitad de la avenida a torear automóvieles, de ahí en fuera considero que son inecesarias tantas alertas, que si no son controladas poco a poco se convieten en miedos, estos en estrés y estos en enfermedades y/o transtornos psicosomáticos.

_ El miedo, también puede manifestarse de otras maneras, y en este caso lejos de tener repercusiones fisiológicas, como el estres y las enfermedades, tienen un reflejo a nivel mental y es lo que la psicología clásica y la psiquiatría denominan como patologías y transtornos.

_ De ahí tenemos el ejemplo de aquellos y aquellas quienes creen que en todo momento son perseguidos. Su condición les lleva a desarrollar un miedo que es capaz de llevarlos a estados paranoides e incluso a la psicosis.

_ Este es un ejemplo extremo de cómo un ego desmedido y alimentado por las energías deneradas por el miedo puede llevarnos incluso a la locura.



Ahora le pregunto a usted, amable lector (o lectora) si en verdad ustéd cree que el ego sea nuestra verdadera identidad...





Una de las propuestas que me parecen más enriquecedoras de la Psicología Transpersonal, es el hecho de que esta se encuentra abierta a aceptar una realidad que está más allá de la realidad material.

_ Yo no logro entender cómo logró desarrollarse una teoría psicológica la cual estuviese casada con el discurso progresista-materialista-científico propio del siglo pasado.

_ Creo que por eso resultó una perspectiva patologizante. Pero en fin, este no es el caso que estoy tratando de abordar.

_ A lo que me refiero es al hecho de que por fin, una corriente psicológica occidental acepta la experiencia ( y en consecuencia la existencia) del espíritu como una realidad a veces tangible, la cual se encuentra más allá (trascendiendo) la realidad material.

_ Mi interés por la Psicología Transpersonal surge de este hecho. De que esta corriente de la psicología acepta la realidad de un espíritu (1) y que esto permite poder tener un análisis de éste a nivel científico (2) y además porque a nivel de práctica podemos hacer uso de recursos de técnicas espirituales para mejorar a experiencia de vida del cliente, y apollarnos en esto para ayudarle a alcanzar la planitud de su desarrollo humano.

_ Partiendo de esto, me gustaría que nos replanteásemos la pregunta de que si realmente creemos que el ego es nuestra identidad. Yo creo que no.

_ Aunque es verdad de que la identidad parte de un sentido de individualidad, y que si analisamos esto a un nivel etimológico encontramos las correspondencias existentes entre los significados de estas dos palabras, la identidad no pede estar basada en el ego.

_ Aunque la realidad el ego forma parte de nuestro ser, nuestra identidad no se limita a éste. Si aceptamos que somos algo más que materia, y creeanme que megustaría acer un parentesis y apuntar que incluso la ciecia clásica a través de la teoría cuántica ya está apuntando hacia esto, debemos recazar que nuestra identidad sea solo aquello que se encarga de relacionarnos con aquello que aceptamos como la realidad material...

Es decir:

El ego está encargado de la experiencia que tenemos con nuestro entorno material, y con sus energías. Incluso me atrevería a apuntar que el ego es la parte material (y si no material, por lo menos materialista) de nuestra mente. De ahí que sea la responsable de (las nociones e ideas referentes a) decir: "Yo", "Mío", "Me", "Mí", Mi" etc. Creando con esto la conciencia egocentrica del Yoísmo y aislándonos de la experiancia universal (y por ende de la Consciencia Univerzal).

_ Un ego controlador y manipulador (lo que en el sufismo se conce como un NAFS tirano) es lo que nos lleva al orgullo, a la sobervia, a la mentira, al engaño, a la violencia, al chisme, al hurto, a los celos, a la posesividad, a los apegos, al fanatismos, fundamentalismo y sectarismo, a los nacionalismos, al miedo, a las guerras, y finalmente al sufriemiento. Esclavizandonos y sometiendonos (3).

En palabras del sapientísimo maestro Yoda:

“Miedo, Ira, Agresividad… El lado oscuro ellos son. Si algún día rijen tu vida, para siempre tu destino dominarán.”

“El miedo es el camino al lado oscuro:
el miedo lleva a la ira, la ira al odio, y el odio lleva al sufrimiento".


_ El ego no puede ser nuestra verdadera identidad. Creo que en todo caso nuestra verdadera identidad debería de partir de nuestro espíritu, y de nuestra experiencia con éste(4). Además, no podemos hablar de un solo ego, sino más bien de millones de ellos. Y muchos de ellos dominan varios aspectos de nuestras vidas. De ahí que podemos ser victimas del ego glotón, el ego fanfarrón, del ego mentiroso, del ego injurioso/chismoso, del ego hipócrita, del ego lujurioso, del ego infiel, del ego celoso, del ego derrotista, del ego autocompasivo, del ego triunfalista, del ego fanático/conviccionista, el ego manipulador, el ego hipocondriaco, el ego psicótico, el ego orgulloso, del ego que busca tener a toda costa la razón, del ego que quiere acaparar la etención de la plática, el ego que busca desesperadamente y a toda costa tener la atención, el ego yo, yo, yo, yo, yo, mí, mí, mí, mí, mí, mí, me, me, me, me, me. Y lo que es peor de todo; el ego que se crea una ficción o alegoría (una mentira) de qué o quién es uno en realidad, valiendose de exageraciones, manipulaciones y mentiras.


¿Cuántas veces no hemos escuchado decir:
"esque no puedo evitarlo, no sé qué me pasa, perdí el control por unos instantes, lo hice incosncientemente"...?

O incluso estas sean fraces con las que tratamos de convencernos (o engañarnos) a nosotros mismos.




Bueno, mis queridos amigos y amigas, creo que hasta aquí llegó el blog del día de hoy.

Yo les aconsejo que mediten un poco sobre la frase del día de hoy

"El Ego no es mi verdadera identidad"

Y por favor no duden en dejarnos sus comentarios aquí, por e-mail, en facebook, o en twitter.


Gracias por su atención.


Buena vibra, éxitos y bendiciones!!!







1. Y por supuesto claro de darle una aplicación útil y remunerable a mi formación como ministro religioso espiritual =).

2. Yo lo llamaría más bien filosófico porque nunca me he llevado muy bien con la denominada ciencia "formal y objetiva" por no compaginar con su discurso progresista-materialista.

3. _ En una perspectiva holistica, creo que a esto apuntaban la mayoría de los grandes líderes espirituales y las grandes escuelas místicas.

4. Y/o con la Divinidad, dependiendo de la creencia que se tenga al respecto.