La Sombra, By Drako-Konztantyno .´.

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miércoles, 13 de marzo de 2013

La sociedad de los Muertos Vivientes I


Segunda parte de la serie: "Al necio y al engreído hay que dejarlos pasar".





La gente en México no sabe ni leer bien, ni escribir bien...

Y lo más vergonzoso de todo, es que se hacen llamar "licenciados", "ingenieros", cuando les preguntas sus nombres, y los imbéciles ni siquiera saben escribir bien.

En México existe una generación de juniors pedantes, que no recibieron otra educación mas que la pedantería. Es verdad que pudieron ir a la UVM, o al Tec de Monterrey, o a cualquier escuela o universidad de "excelencia", donde lo único que realmente aprende la gente es egolatría y culto a la personalidad.

En fin. Toda esta generación de inútiles parasitarios, ya se les puede ver posicionándose en nuestra sociedad. ¿Necesita usted ejemplos? ...

-- Pues ahí tiene a usted que uno de estos pelmazos, ignorantes, prepotentes, creídos y "chulos" nos preside. Uno de esos juniors egresados de esos pudrideros de la moral humana, que se hacen llamar a sí mismas "escuelas de emprendedores"...

Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo de las clases altas. Se ha convertido más bien en una moda. Moda del culto al vídeo-juego y a la estupidez.

Quizá ya por fin me ha llegado la perspectiva de viejo, pero ¡Diablos! la diferencia generacional entre quienes nacimos en los últimos años de los ochentas, y quienes nacieron a principios de los noventas, es abismal.

Quizá nosotros, o mejor dicho, mi generación, tuvo que heredar un escenario legado por las crisis existencialistas y ubicarnos en una realidad difícil, de crisis. Pero ¿Qué ha sucedido con quienes nacieron en los noventas?

Pese a ser pocos años los que nos difieren, me resulta insoportable su cultura de video-juegos y aparatos electrónicos pudre cerebros.

Los niños de mi generación todavía tuvieron, o tuvimos, que aprender a multiplicar. Aprender a leer, pero sobre todo APRENDER A ESCRIBIR. Yo no entiendo a las generaciones nuevas que ya no tienen que arrastrar el grafito, ¿qué diablos sucede con ellos que sólo tienen que oprimir teclas? ¿Es muy difícil hacer un correcto uso de las palabras y de las letras? --Y que conste que ya no digo que redacten coherentemente--.

En fin. Estamos ante la generación producto del prosaico y vulgar amasiato entre la ley del mínimo esfuerzo y la filosofía consumista. Esta generación evita a toda costa, todo tipo de compromiso, pero a cambio quieres todo fácil y al momento...

Terrible escenario para quienes contemplamos con tristeza cómo estos petulantes, se multiplican y comienzan a dominar la sociedad en la que también existimos "los demás". La gente a la que la vida y las circunstancias, nos enseñaron a pensar. La gente que no le tuvimos miedo al compromiso, sino que por el contrario nos dimos cuenta de los errores que se cometieron en el pasado y quisimos enmendarlos. Están los hombres y mujeres conscientes que luchan por causas justas, pero al darnos cuenta de que a quienes les depara el futuro son una seriada de zombis estúpidos, carentes de alma y de sentimientos, entes que van perdiendo la humanidad con cada consumo que realizan, con cada hamburguesa grasienta que comen, con cada gratificación inmediata que buscan, y con cada responsabilidad que evitan, con cada videojuego que usan.



Sin embargo, abordando nuevamente el asunto de la ortografía. De la turba de ninis que se hacen llamar licenciados o ingenieros cuando les preguntas sus nombres.

-- Una disculpa por favor, pero de verdad me resulta sumamente cómico cuando acaban de entrar a la facultad y ya se están haciendo llamar licenciados, o cuando le preguntas a una de estos presuntuosos (pero que en realidad tienen tan poca estima que tienen que redefinirse a sí mismos a través de un título) cómo se llaman, y anteponen su miseria humana contestando "ingeniero" fulano de tal, "psicólogo" o "licenciado" o "doctor" o "monseñor" Fulanito de Tal, los "Don Nadie" que menciona Santiago Ramírez en su clásico sobre la Psicología del Mexicano--.


Pero en fin...

Lo verdaderamente grave del asunto es que se nos culpe a los profesores de Español por esta situación...

¿Se imaginan tener un alumno creído, terco y megalómano como Enrique Peña Nieto...? ¿O como alguno que otro creidito que estudia en alguna facultad de la UNAM, que te pide corrección de estilo y se induigna y se molesta cuando les señalas sus ignorancias en el hábito de la lengua?

Porque les puedo apostar mi riñón izquierdo, mis ojos y mi lengua, a que EPN debió haber sido uno de esos chiquillos odiosos que se sienten sabelostodo y todospoderosos y que además están acostumbrados a que les aplaudan todas sus estupideces...

--Ya me lo imagino en un grupo sintiéndose el chingón de la clase--

La verdad es que en México hay muchos Peñas Nietos de todas las edades y él es simplemente un excelente parámetro que nos dice cómo está realmente la educación...

¿Creen que con actitudes así de soberbias, a los juniors y creiditos hijitos (o mejor dicho engendritos) del sistema se les pueda enseñar algo???

Y ni siquiera se diga "educarlos"...

Y a la gente le resulta muy fácil decir que "la culpa es de los profes".Cuando la mayoría de las veces la verdadera razón es la falta de disposición para el aprendizaje que se obtiene como resultado de educar hijos e hijas soberbios a lo que no les interesa otra cosa más que lo fácil, lo cómodo y lo rápido.

¡Lamentable situación!



No, y lo peor es cuando estos engendritos junior se vuelven reporteros de televisa y hace documentales que nos ridiculizan...

Y la verdad es que muchas veces me ha dado vergüenza ser un simple "maestrito de español" como dicen por ahí...

Pero la verdadera vergüenza no está en ser un "simple maestrito". La verdadera vergüenza que siento es vergüenza ajena.

Vergüenza ajena por los que no están dispuestos a aprender nada, y que defienden a cal y a canto, a fuego y hierro su ignorancia. Justificando y pretextándose de mil y un maneras...

Verguënza ajena por vivir en una sociedad como la nuestra. Enormemente ignorante y que en medio de su ignorancia, juzga a la ligera...


Lamentable situación...



Pero como dicen por ahí...
Ladran Sancho... Ladran.
Y al final, yo ya me acostumbre a que ladren lo que quieran.


Es cuanto.'.

sábado, 26 de mayo de 2012

Al necio y al engreído hay que dejarlos pasar...

La gente en México no sabe ni leer bien, ni escribir bien...

Pero lo grave del asunto es que se nos culpe a los profesores de Español por esta situación...

¿Se imaginan tener un alumno creído, terco y megalómano como Enrique Peña Nieto...?

Porque les puedo apostar mi riñón izquierdo, mis ojos y mi lengua, a que debió haber sido uno de esos chiquillos odiosos que se sienten sabelostodo y todospoderosos y que además están acostumbrados a que les aplaudan todas sus estupideces...

--Ya me lo imagino en un grupo sintiéndose el chingón de la clase--

La verdad es que en México hay muchos Peñas Nietos de todas las edades y él es simplemente un excelente parámetro que nos dice cómo está realmente la educación...

¿Creen que con actitudes así de soberbias, a los juniors y creiditos hijitos (o mejor dicho engendritos) del sistema se les pueda enseñar algo???

Y ni siquiera se diga "educarlos"...

Y a la gente le resulta muy fácil decir que "la culpa es de los profes".Cuando la mayoría de las veces la verdadera razón es la falta de disposición para el aprendizaje que se obtiene como resultado de educar hijos e hijas soberbios a lo que no les interesa otra cosa más que lo fácil, lo cómodo y lo rápido.

¡Lamentable situación!



No, y lo peor es cuando estos engendritos junior se vuelven reporteros de televisa y hace documentales que nos ridiculizan...

Y la verdad es que muchas veces me ha dado vergüenza ser un simple "maestrito de español" como dicen por ahí...

Pero la verdadera vergüenza no está en ser un "simple maestrito". La verdadera vergüenza que siento es vergüenza ajena.

Vergüenza ajena por los que no están dispuestos a aprender nada, y que defienden a cal y a canto, a fuego y hierro su ignorancia. Justificando y pretextándose de mil y un maneras...

Verguënza ajena por vivir en una sociedad como la nuestra. Enormemente ignorante y que en medio de su ignorancia, juzga a la ligera...


Lamentable situación...


Es Cuanto.'.










jueves, 7 de abril de 2011

Sobre el Sistema de Entrenamiento Para Enlace (SENLACE).

~




Un problema bastante recurrente entre lo sitios web de las instituciones gubernamentales en México, es el de la virtual inaccesibilidad de los mismos para el usuario común.

Los sitios oficiales parecen no estar diseñados ara que un usuario común, desde un equipo doméstico pueda tener acceso a los servicios y a la información, y esto gracias a que las páginas gubernamentales son tremendamente “pesadas” y por ende inoperables desde una conexión de servicio particular.

Este es la primera berrera con la cual se encuentra cualquier interesado en acceder al simulacro de la prueba de enlace (SENLACE) dentro de otras múltiples contrariedades con las cuales se puede encontrar el usuario común, trátese de un docente frente a grupo, un estudiante normalista, y más aún para el menor estudiante de algún grado de la educación básica.

El siguiente obstáculo con el cual podemos encontrar, y cabe destacar que para esto, o se posee una conexión de banda ancha o un equipo muy sofisticado que pueda dar soporte para abrir el portal del IEBEM, superando con esto el problema anterior, es el de la disponibilidad de acceso a la página de SENLACE. Página la cual es prácticamente inaccesible desde el portal de la del IEBEM, o desde el vínculo que se encuentra en cualquier buscador, ya que siempre aparece la ventana con el mensaje de “dirección no valida” o que dicha página no ha sido actualizada y se encuentra en soporte. Esto mismo nos hace pensar en la posibilidad de saturación causada por una infinidad de usuarios que pretenden tener acceso simultáneamente.

En mi caso particular intenté en diversas ocasiones durante el día, ya que fui comisionado para dar una revisión a esta prueba por parte de mi colegio. Finalmente, en la última ocasión en la que intenté visitar la página, alrededor de las 10:20 pm, fue cuando finalmente pude ingresar al sitio, con lo cual probablemente confirme mi hipótesis de que el sitio se halla saturado el resto del día (cabe destacar que repetí mis intentos en los días subsecuentes y los resultados fueron los mismos).

Supongamos pues que ya hemos accesado al sitio de SENLACE, el cual para nuestra sorpresa muestra la firma del “Tec de Monterrey” y no la de la Secretaria de Educación Pública, o de algún otro organismo educativo gubernamental ─Interesante ¿no creen?; esto de la privatización del sector educativo va a todo lo que da ─.

Entonces es momento de abrirse una cuenta de usuario en la página. Para esto previamente se debe de tener una cuenta de correo electrónico. Creo que podemos estar de acuerdo en que difícilmente un menor de diez años maneja una cuenta de correo electrónico.

En la página principal de SENLACE hay seis vínculos, de los cuales los de “Apuntes” “Ejercicios” y “Noticias y artículos” no poseen información alguna; están vacios. Esto nos dice que el portal realmente carece de cualquier tipo de material operativo sobre el cual pudiera hacer uso cualquier docente interesado en preparar a sus alumnos para la prueba nacional de ENLACE.

En la página “Examen” efectivamente encontramos el examen, el cual se contesta únicamente en línea, ítem por ítem, teniendo totalmente deshabilitado el botón derecho para no poder copiar la pregunta; además, viene dividido por secciones: matemáticas, español, etc.

La página del “Foro” resulta cómico ver que a nivel nacional hay registrados menos de dos mil seiscientos usuarios (hasta las 9:30 pm del 7 de abril), y sólo hay catorce temas de discusión. En la página “Records” puedes conocer tu puntaje obtenido, después de haber contestado en línea tu simulador de prueba ENLACE.


Conclusiones.

A mi parecer, SENLACE es prácticamente inoperable, esto es gracias a los factores antes mencionados: 1) La dificultad de acceso desde el portal del IEBEM. 2) La saturación del sitio SENLACE (es prácticamente un milagro poder acceder a éste), ya que de entrada es seguro que nos encontraremos con una ventana mostrando mensajes como “Internet Explorer could not connect to www.cva.itesm.mx:8080”, “página no disponible” o algún otro mensaje similar. 3) Se debe de tener una cuenta de correo electrónico. 4) Se debe de crear una cuenta/perfil en la página de SENLACE. 5) Se debe tener el tiempo suficiente para responder en línea, ítem por ítem.

En los casos particulares: 1) No todas las personas tienen acceso a una conexión de internet; si se tiene, lo más seguro es que sea con un proveedor que resulte económico, de ahí que la conexión que se tenga sea muy limitada. 2) Las escuelas particulares no cuentan con programas como Red Escolar, lo cual facilita la aplicación grupal en las escuelas públicas que lo poseen; permitiéndoles conocer incluso los puntajes obtenidos justo después de haber terminado la prueba de ensayo. 3) En caso de contemplar la realización de la prueba SENLACE como una actividad extra escolar, al menos tratándose de niños de primaria, lo más probable es que por dificultades técnicas, desconocimiento de los medios electrónicos, o por lo antes mencionado, el infante, aún apoyado por algún adulto de su familia, decline ante las dificultades con las cuales se va a ir encontrando.


Finalmente, creo que resulta un poco decepcionante darse cuenta de que en una prueba la cual ha resultado categóricamente imprescindible, a ultimas fechas, como modelo para sondear/evaluar la educación mexicana, resulte tan complicado tener un acercamiento preparativo para esta, ya que la que está disponible, pareciera que no fue planeada para el grueso de la población mexicana; o mejor dicho, para que el grueso de la población educativa (tanto docentes como educandos) tengan un acceso fácil, proporcionado por las autoridades educativas. Y es entonces cuando nos viene a la mente nuevamente que la página de SENLACE viene gracilmente decorada con la firma del “Tec de Monterrey”.

No quisiéramos, en ningún momento pensar, que quizá esto pudiera ser intencional; al contrario, creo que deberíamos pensar que sólo se trata de una pequeña omisión, una inocentada de parte de las autoridades educativas, y nunca como un descuido de colosales dimensiones. ¡No; eso para nada!¡Ni lo mande Dios!


Propuestas.

Sé que cuando un organismo privado interviene en cuestiones dirigidas al público en general, y digo público (o quizá hasta consumidor) porque desde el sector privado se ve un público, no una población, surge ese temilla un tanto quisquillosón de los derechos de autor, de marca, etc. Sin embargo, creo que en todo caso hubiese sido mejor, que el ensayo preparativo para la prueba de ENLACE debió surgir de algún organismo público. Además de que debería de habérsele ofrecido a la población, un buen material de estudio disponible en línea, en algún formato un poco más amigable, digamos tal vez PDF, al igual que el simulacro de dicha prueba, para que profesores y alumnos pudieran imprimirlo y hacer los ensayos previos en el interior del aula. Ah, y eso sí, con el sello y la firma de la Secretaría de Educación Pública, o del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos.



Es Cuanto.'.



☠Drako-Konztantyno††.'.
HERESIARCA APOSTÓLICO DE CUERNAVACA
Y DE TODAS LAS MESOAMÉRICAS.
http://drako-konztantyno.blogspot.com/

domingo, 27 de febrero de 2011

Niña Teóloga.

Keren; La Niña Teóloga Alternativa
(como su profesor).



Keren [1], una de mis alumnas, es una niña que a primera vista pareciera ser un poco distraída. Sin embargo, es una niña muy inteligente y especialmente talentosa para su edad.

A ella es común verla distraída haciendo dibujos, escribiendo cartas o distrayendo a sus compañeritas. Nunca sigue las lecturas grupales, y pareciera que sinceramente le importa un bledo la clase, y muy en especial su pofesor como figura de autoridad; además de que tiene una hermana adolescente de la cual copia muchas de las conductas ¡propias de los adolescentes!.

Sin embargo, es de las pocas niñas del grupo que sabe multiplicar bien o de las pocas que reponde correctamente a casi todo lo que se le pregunta.



El jueves pasado estábamos ensayando una poesía que se presentará para el festival de marzo, con motivo del cumpleaños de la reverenda madre (directora del colegio). Evidentemente ya me había percatado que pese a que decía los versos, su actividad mental estaba absorta en algo lo que supuse era un dibujo, puesto que tenía plumones en mano. Sin embargo, como estaba señalándoles el ritmo y la tonalidad de cada verso, no me detuve a decirle que parara, o por lo menos a curosear cómo se gestaba su “obra”.

Tras terminar de hacer lo señalamientos, me decidí a ver qué estaba haciendo. Muchas veces Keren está tan involucrada en su arte, que raras veces nota mi presencia a lado de ella. Muchos niños y niñas acostumbran esconder rápidamente su “objeto de delito” cuando son descubiertos; pero Keren no es así, su vínculo con su obra es tal que quizá nada le pide al proceso artístico de los “grandes”.

Sin embargo, lo extraño en esta ocasión era la temática del dibujo. En vez de un complejo mosaico de flores, corazones, globos, burbujas, mariposas, plantas o aves; esta vez Keren tenía un extraño dibujo; pequeño, el cual era una especie de paisaje (cosa rara porque esa no es su especialidad) y generalmente sus dibujos (o sus poemas/pensamientos, o reflexiones que escribe) son bastante complejos y coloridos, y sólo acostumbra “dibujitos” cuando ilustra las cartas que les obsequia a sus amigas.

El dibujo era una especie de colina o prado en donde jugaban unos niños, pero dos de ellos eran notoriamente más pequeños que los otros tres (cosa que pensé, sería para indicar menor edad) sin embargo también eran “algo” diferentes. Lo curioso, o “raro”, en todo caso es que en vez de un sol radiante, el dibujo de su paisaje estaba coronado con un disco que combinaba tonos azules y grises, el cual despedía una especie de rayos verdes hacia los niños.

Yo observaba con detenimiento el dibujo, por sobre sus hombros, mientras ella continuaba su paisaje; pero mi curiosidad fue más y tuve que interrumpirla…

— ¿Qué es eso? — le pregunté señalando el disco.

— Es Dios— me respondió.

— ¿Dios?


— Sí, y estos son sus enviados que nos cuidan— dijo señalando a los niños que eran más pequeños y que hasta ese momento reparé en que eran verdes, ¡Verdes!.

Entonces le dije :
—Oye Keren, pero no se supone que Dios está en nosotros y entre nosotros.

—Sí, está en nosotros —y me señaló los rayos verdes que salían de lo que hasta ese momento supuse era una especie de nave— y sus enviados están entre nosotros.

— ¿Cómo los ángeles, Keren?.

— Hem… Algo así.

Y se encogió de hombros y se sonrió un poco ruborizada, más por haber sido descubierta dibujando, que por la precisa explicación que me acababa de dar.



Sorprendente, no creen?


Pues estas son sólo algunas de las “Cosas Raras” que nos siguen desde pequeños.








☠Drako-Konztantyno††.'.
HERESIARCA DE CUERNAVACA,
APÓSTOL POSMODERNISTA.


"COSAS RARAS"
(del Heresiarcado Apostólico del Cuauhnahuac
y de Todas las Mesoamércas)
drako.konztantyno@gmail.com
drako.konztantyno@live.com.mx
http://drako-konztantyno.blogspot.com/








1. El nombre fue modficado.

lunes, 20 de abril de 2009

Leer no hace daño, escribir menos.

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Leer no hace daño, escribir menos.



El maestro don Carlos Monsiváis, en uno de sus ensayos, reflexiona sobre la importancia que tiene la lectura en el proceso de la formación de la identidad. Tras hacer una crítica mordaz a la literatura popular, o “literatura barata” como él llama a ese conglomerado de escritos propios de los puestos de periódico, comienza a hablarnos de su propia experiencia en el mundo de los libros.

Como la mayoría de los escritores latinoamericanos, Monsiváis tuvo la fortuna de crecer en un ambiente en el que la lectura de los clásicos resulta obligada. Al igual que muchos de su generación, estuvo influido por la biblioteca de algún familiar suyo, en este caso la de sus abuelos y posteriormente la de sus padres. A grado tal que nos presume la cantidad de obras que ya había tenido el gusto de disfrutar, cuando apenas era un infante de nueve años.

Al leer estos renglones de la vida del maestro, no pongo en duda, de ninguna manera, de que el lector, no nace ni se hace; sino más bien se construye, día con día. Aunque en esta generación de los “grandes” latinoamericanos, hay muchos que afirman que las letras es una especie de “don” con el que la Lengua ha ungido a alguno de sus amados hijos, y pese a que muchas veces se pongan románticos hablándonos de sus experiencias sobre infancias propicias, ricas en cultura, en clásicos, en tertulias familiares de corte literario y poniéndose nostálgicos al recordar épocas posteriores a la revolución, en la cuales imperaba un esnobismo cultural que pocas veces ha vivió nuestro país.

Es pertinente interrogarnos en nuestro rol de docentes ¿Qué tanta razón tienen “les grands” con respecto a la experiencia individual que hace de los hombres, simples mortales en este paraíso del saber, de la cultura y del lenguaje, verdaderos alfabetizados en el uso cotidiano y comunicativo de la lengua oral y escrita?
Si bien es cierto que existen factores que influyen, en algunos casos en forma determinante, en el interés que niños y jóvenes muestren sobre la lectura. Considero que no está condicionada por esto.

En nuestras escuelas públicas, hay niños que llegan a las aulas con un amplio currículo literario en su haber, aunque claro que representan una minoría muy rara, tal vez hijos de profesionistas, casi siempre hijos de otros maestros. No podemos condicionar este hecho a que sólo pueden generarse buenos lectores y escritores dentro de familias que tienen arraigado este gratísimo hábito.

La tendencia que tenían los planes y programas de estudio de generaciones anteriores, las cuales en su momento resultaron ser muy buenas, tenía una marcada inclinación por tratar de hacer del niño, un experto en reglas gramaticales y ortografía. Pero al día de hoy, las cosas han venido cambiando, respondiendo en gran medida a las necesidades que tienen nuestro País en general, y sus grandes y pequeñas comunidades en lo particular. Al día de hoy, la enseñanza del lenguaje en nuestras aulas sigue una finalidad completamente comunicativa, porque se trata en gran medida de responder a las demandas que este mundo globalizado, que vive el esplendor de la era de las comunicaciones, exige a los ciudadanos tener las competencias comunicativas necesarias para desarrollarse en lo privado, como en la cotidianidad, de una manera exitosa.

Ahora después de analiza esto, los invito a reflexionar. ¿El lecto-escritor competente, nace o se hace? Compartiendo nuevamente mi opinión, me gustaría plantear, que el lector o el escritor exitoso y competente se construye día con día.

Si bien es cierto que el placer que produce la lectura y la escritura puede tratarse de una especie de “don” que se puede traer consigo, o se puede desarrollar. La escritura y la lectura con fines prácticos, que en ningún sentido se limita al área del lenguaje y de la literatura, y que tienen un objetivo comunicativo y funcional. Debe de perfeccionarse por medio de práctica, y este perfeccionamiento inicia desde el momento en el que el infante toma su primer libro y su primer lápiz. Desde este pequeño paso del infante, que representa un gran salto para la comunicación, el éxito que tenga este individuo para desenvolverse como un alfabetizado competente dentro de la sociedad, dependerá del uso practico que él haga del lenguaje.
Quizá los expertos nos digan que nadie nos enseña, de una manera formal, a escuchar y hablar en nuestros primeros años de vida. Ya que en gran medida nuestras necesidades comunicativas-instintivas nos conducen a ello. Es dentro del ámbito de la educación formal en el que se da el perfeccionamiento de estas, pero a partir de entonces, acompañadas del proceso de lectura y escritura, que sí dependen completamente de los educadores.

Con base a esta última aseveración, debemos ubicarnos dentro de nuestra obligación como docentes, independientemente de la asignatura que se imparta, porque finalmente no podemos descuidar la lectura práctica de comprensión y la escritura comunicativa y/o divulgativa.

En lo que sí podemos coincidir con el maestro Monsiváis es que quien se acerca de una manera afable a la lectura, obtendrá de ésta grandes beneficios.

Independientemente del tipo de lectura que se prefiera. Y qué decir de los niños y jóvenes que acostumbran escribir sus diarios, o llevar algún blog en línea. Son quienes presentan una mayor habilidad al momento de redactar dentro de las aulas; además de que presentan una mayor capacidad de organizar sus ideas.

Retomando un poco esto de los “bloggers”. Muchos educadores en España (en casi todos los niveles de la educación) han implementado el uso de los blogs en la aplicación de los programas educativos, y con muy buenos resultados. Yo creo que en plena época de las comunicaciones, debemos de ser capaces de crear alternativas que resulten atractivas para los alumnos, y al implementar técnicas que implique el apoyo de la tecnología no sólo estaremos hablando de desarrollar habilidades, sino más bien de competencias comunicativas cada vez más efectivas.


“Escribir por escribir es arte…
Escribir para comunicarse es una necesidad…

La diferencia entre lo uno y lo otro
radica en el término medio…
y se denomina, competencia”

(Este texto fue escogio para ser publicado
en la Gaceta Normalista Nacional)

Dom Drako-Konztantyno