Entre nuestros pueblos latinoamericanos esta es una fecha muy especial. Es el día en el re recordamos a Nuestra Madre que está en los cielos; o es decir, es el día en el que conmemoramos a la Sagrada Maternidad, la Faceta más hermosa de Dios.
Por eso hoy los invito a que demos gracias por las bendiciones que hemos recibido a lo largo de nuestras vidas los cuales están relacionados con el Sagrado Femenino.
Yo hoy le agradezco a Nuestra Señora un par de milagros que me ha hecho, los cuales han sido milagros de Amor.
Por otro lado quiero compartirles que Nuestra Señora nos ha exhortado por una vez más a reconocer su presencia en la creación. Esto es amando, honrado y respetando la Naturaleza, la cual es la más hermosa manifestación de la belleza de Nuestra Madre. Por eso es muy importante que desarrollemos una consciencia por la naturaleza, recordando pemanentemente que lo Divino, tal como y habita en nosotros, habita también en todas las creaturas, y que la creación en la totalidad comarte un Mismo Espíritu y refleja la belleza de nuestro Creador/Creadora.
Con la felicidad de haber nacido en el lugar, y de descender de los pueblos a los cuales Nuestra Madre escogió como depositarios de su mensaje para el mundo.
Con mucho Amor y pidiendo siempre que nuestra madre los continue llenando de bendiciones.
[Aquí les dejo la Segunda Edición del capítulo de mi libro, La Gran Diosa, dedicado a Nuestra Señora de las Mesoaméricas]
NOTA INTRODUCTORIA AL CAPÍTULO IV: “Compartiendo un nuevo punto de vista”.
Antes de comenzar este capítulo, me gustaría dar un breve testimonio de lo que ha sido mi experiencia con la representación iconográfica del Sagrado Femenino al cual llamamos “Nuestra Señora de Guadalupe”.
Yo sé que hablar sobre el Mito Guadalupano siempre, sin excepción alguna, implica entrar en polémica. Últimamente llegué a la conclusión, de que como en todo lo demás, cada persona guarda su propia opinión al respecto. Muy en especial entre aquellos y aquellas que se acercan a estudiar este fenómeno socio-cultural llamado Guadalupanismo.
Quiero destacar que, con lo que voy a mencionar en este capítulo, no pretendo ofender o herir la susceptibilidad de nadie. Sino por el contrario, pretendo brindar una nueva versión (la propia, fundamentada en mi relación personal con los atributos femeninos de la Divinidad representados por Ella) con la cual se enriquezca la perspectiva del lector. Con la única finalidad de ampliar su experiencia, en caso de que se tenga, de la relación individual que guarde con esta manifestación/representación de la Divinidad que recibe por nombre “Nuestra Señora de Guadalupe”.
Durante mucho tiempo, cuando era un joven protestante que buscaba respuestas con relación a lo sagrado, el hombre y su experiencia con la Divinidad. No podía comprender el trasfondo histórico, cultural, tradicional, folclórico, y, finalmente, espiritual que subyace en el maravilloso culto que el pueblo mexicano le ha brindado a esta deidad femenina. Ahora que tengo una perspectiva un poco más amplia, no me queda más que admirar, asombrarme, y agradecer que mi pueblo se identifique tanto, que ame tanto, a la faceta femenina más importante de Dios. Sin embargo, a riesgo de parecer poco humilde, me gustaría decir que a veces siento que mi experiencia con Tonantzin-Guadalupe, es aún más basta que la que tiene el mexicano/latinoamericano promedio, quien ve en ella sólo al aspecto/atributo de la Maternidad Sagrada. Yo por mi parte veo en ese sencillo rostro moreno, indígena, a la imagen/símbolo que más pudiera acercarse a la representación iconográfica más acertada de la Divinidad. Esto es; que yo no veo en ella sólo un atributo, yo veo en ella a la representación/imagen de Dios mismo.
La experiencia que he tenido con el Sagrado Femenino, fue quizá la razón más importante que me llevó a abandonar la religiosidad de la cristiandad oficial y decirme, de una vez y definitivamente, incorporarme plenamente al St. Johns Center. En muchas de las comunidades que integran al St. Johns Center, la experiencia espiritual con Nuestra Señora de Guadalupe ha resultado ser quizá el tesoro más valioso que se posea. Incuso muchos de los líderes de nuestras comunidades comparten una opinión muy abierta con respecto al Sagrado Femenino, al grado tal que en muchos países sudamericanos nuestros ministros/sacerdotes (ministras/sacerdotisas) son conocidos como los padres y madres guadalupanos (as), e incluso en algunos países adoptaron como nombre oficial el de “Iglesia Guadalupana”.
Teniendo este marco de referencia, quiero compartirles entonces este capítulo, que pese a que pretende dar una expectativa diferente del Mito Guadalupano, también brinda una visión fundamentada en la experiencia de lo Sagrado Femenino a través de Tonantzin-Guadalupe. Y prefiero para este caso optar por el epíteto de “Tonantzin” que en Náhuatl significa “Nuestra Madre”, en vez de el de “Virgen”, porque como les decía, en mi experiencia como ex protestante me resulta sumamente difícil establecer una relación entre Ella con la mujer histórica (Santa María, la madre carnal/terrenal de Jesús) que vivió en Palestina hace cerca de dos milenios; a menos claro de la paradoja teológico de que Dios es Todo y está en Todo, que podría a venir a conciliar mi conflicto iconográfico-conceptual. Sin embargo no encuentro impedimento alguno para identificarla directamente con La Divinidad a través del simbolismo indígena de mis antepasados.
Comenzar a ver desde una perspectiva indígena y una versión histórica censurada.
Algo muy importante que, me gustaría destacar es que para este capítulo, fue necesario recurrir a las fuentes orales tradicionales indígenas. Ya que exponer el presente capítulo visto sólo desde la perspectiva europea y europeizante que predomina al abordar el Tema Guadalupano, sería presentar una perspectiva parcial de cómo fueron observados los hechos por sus protagonistas. Además debemos considerar que tras la iconoclastia promovida por los conquistadores espirituales para eliminar y destruir las tradiciones, creencias y cultura en general de los indígenas, éstos tuvieron que recurrir a la tradición oral para mantener sus “secretos”. Hoy en día quienes han guardado una tradición oral muy fuerte, la cual se ha negado a desaparecer, se ha dado entre los descendientes de los grupos indígenas toltecas. En especial entre aquellos que se preparan para ser iniciados en el shamanismo tradicional, el cual aún subsiste.
En el caso de los nahuatlacas, la situación fue muy similar. Destruidos sus códices, la mayoría de los eruditos recurrió a la tradición oral para perpetuar la sabiduría indígena, la cual agoniza, pero no perece, en las voces de nuestros abuelos. Ejemplos como los mitos de la Fundación de la Gran Tenochtitlán, la leyenda prehispánica de Cihuacóatl (la cual posteriormente daría origen a la leyenda de “La Llorona”, popularizada en la época colonial), la versión azteca del mito de Ketzalcóatl (la leyenda de su tercera encarnación como Ce-Acatl Topiltzin Quetzalcóatl), y las leyendas derivadas de ésta como las de “El Tepozteco” y “El Teponaztle”, nuestras generaciones se las deben a las benditas memorias de nuestros ancestro y abuelos.
Muchos defensores del llamado “Mito Guadalupano”, entendido como la versión “oficial” y dominante guardada y aceptada canónicamente por la Iglesia católica romana, el Nican Mopohua , alegarán que muchos de los primeros apologistas de esta versión fueron indígenas , y que escribieron sus obras en sus propias lenguas (transliteradas claro está). Lo que no mencionan es que se trataba de indígenas aculturados, en su mayoría extraídos de sus contextos indígenas desde niños, educados a la usanza española y bien adoctrinados en el dogma católico. Las versiones netamente indígenas de las múltiples apariciones de Nuestra Señora, fueron condenadas al secreto, al silencio de lo oculto, por estar proscritas por las autoridades de una bien instaurada Inquisición Española, en México.
Las apariciones de una Deidad Femenina, fueron eventos característicos y recurrentes entre las creencias del folklor de los nativos de la Norteamérica Indígena anteriores y posteriores a la conquista española. En época del Rey Felipe IV, los relatos narrados por los nativos a los frailes misioneros horrorizaron a más de una de las autoridades, tanto civiles como religiosas, de la Nueva España. Al enterarse que las “apariciones” de quienes ellos consideraban como “Nuestra Señora ,La Santísima Virgen María” eran un denominador común, y recurrente, entre los pueblos indígenas emparentados lingüísticamente con las variantes dialectales en las que el Náhuatl tuvo sus orígenes. Hopis, Jumanos, Pimes y Nahuatlacas dieron testimonio de las apariciones de una Señora que venía comunicando un mensaje de amor y de paz. Documentos que avalan tales afirmaciones llegaron a la correspondencia del ya mencionado monarca, y en épocas modernas, el autor español Javier Sierra ha sido de los pocos interesados en desarrollar una investigación seria sobre estos acontecimientos. Que no terminaron aquí, sino que muy probablemente hasta bien entrado el siglo XX.
La Revelación del Sagrado Femenino en América.
En Oriente... Desde los montes Carmelo y Sinaí, en Athos, el Cáucaso, en Ur, y hasta llegar al Tíbet y a los Himalayas. Dios se reveló como Padre. El Anciano de Barba Blanca.
En Occidente… Desde las Tierras Awatovi, hasta las Pampas, Pasando por las tierras Mayas y Nahuatlacas. Bajo la luz de la luna y en la santidad de la naturaleza. Dios nos reveló su gran belleza, con apariencia de mujer. Como Madre y Señora… Nuestra Señora de las Indo-Américas.
☠Drako-Konztantyno††.’.
CAPÍTULO IV: “La Revelación de la Maternidad Divina en Tierras Amerindias”.
Como mencionábamos antes, el despertar hacía las espiritualidad femenina se dio en el momento histórico que conocemos como el Renacimiento. Pero, este despertar no sólo se dio en Europa, sino también en el otro lado del orbe.
Mientras alquimistas, metafísicos, hermetistas, cabalistas, gnósticos y otros ocultistas, experimentaban explorando el arquetipo del Sagrado Femenino, en el arte, en las ciencias, en la cultura y a través de las diversas órdenes ocultas de espiritualidad. Y las masas se lanzaban a la devoción popular de las advocaciones más famosas y representativas de la nueva forma de religiosidad. Sucedió un hecho que vino a transforma de fondo el sentido de la Revelación de la Divinidad hacia los hombres. Pero sólo que esta vez, la Divinidad se manifestaba al otro lado del mundo y teniendo rostro de mujer [1].
LAS GRANDES PROFECÍAS INDÍGENAS EN AMÉRICA.
Durante el Reinado de Moctēucuhzōmā Xōcoyōtzin (Mejor conocido como Moctezuma II) Sucedieron en la Gran Tenochtitlán una serie de eventos que fueron tomados como el inicio de una secuencia de presagios que habían sido profetizados por los sacerdotes del Templo de Huitzilopochtli desde la época de la fundación de dicha ciudad. Estas predicciones fueron registradas en los códices del Templo Mayor y tales eventos ahí descritos comenzaron a ocurrir durante el reinado de este emperador mexica.
Cuenta la historia, que cierto día se encontraba el Huey Tlatoani (Emperador) haciendo un paseo nocturno por su palacio y, que en cierto momento, escuchó un grito estremecedor. Un sonido agonizante que parecía producido por una mujer doliente, el cual se extendía produciendo un terrible eco por toda la ciudad. De inmediato Moctezuma acudió a los sacerdotes-astrónomos que se hallaban cerca del Lago de Texcoco (quienes se dedicaban a la observación de las estrellas para establecer las fechas del calendario).
“Es Cihuacoatl[2] — Le dijo el más anciano de los sacerdotes que allí se encontraba —;se trata de la profecía descrita en los códices fundacionales”.
Inmediatamente la comitiva se dirigió hacia el Gran Teocalli (templo) de Huitzillopochtli, que era el punto más elevado de la ciudad, para poder observar de qué se trataba. Allí, el Emperador y los cuatro sacerdotes, incluido el sabio anciano, pudieron observar entre las tinieblas de la oscuridad, a “Una Mujer de Resplandor Blanco que Venía Caminando Desde el Oriente”.
El lamento de esta entidad, duró toda la noche. Entre sus funestos alaridos advertía a los habitantes de la ciudad que el fin y la destrucción de la misma estaban cerca (tal como lo habían profetizado los códices ya mencionados) y además, advertía también que el sistema imperial y la realidad en la cual vivía el pueblo azteca, cambiaría violentamente de la noche a la mañana.
A partir de esta peculiar aparición, que se estima ocurrió alrededor del 20 de abril de 1512, que fue la primera de una serie de señales que predecían el advenimiento de la caída del Imperio y el establecimiento de un nuevo orden dentro de las Tierras Mexicas. Los sacerdotes más sabios y más ancianos de las diversas órdenes sacerdotales de los templos de la Gran Tenochtitlan, se dedicaron a la exegesis de los archivos y códices de la ciudad. Cuando presentaron el informe al Huey Tlatoani, le informaron que la aparición de aquella noche era efectivamente la diosa Ciuacóatl quien había vuelto del Inframundo para anunciar el inminente fin del Imperio Azteca y su sistema.
Según los eruditos sacerdotes, este era el sexto pronóstico de los profetas. Los cuales fueron los siguientes: • Una columna de fuego (probablemente la visión del cometa Halley, visible en 1472). • El Teocalli de Huitzilopochtli fue arrasado por el fuego y nadie pudo evitar que las llamas lo consumieran. • Un rayo, del cual no se escuchó estruendo alguno, destrozó el Teocalli de Xiuhtecuhtli. • El impacto de un meteorito desplegó una serie de fenómenos atmosféricos visibles desde la ciudad. El estruendo que provocó causó el derrumbe de parte del palacio imperial. • Las aguas del Lago de Texcoco parecieron hervir a causa de un fuerte viento que sopló desde el oriente, inundando una parte de la ciudad. • Se cazó un extraño pájaro parecido a una grulla. En cuyos ojos se podían ver a unos hombres desconocidos que “hacían la guerra y venían a cuestas de unos como venados”. • Y por último. La llagada de bestias monstruosas de dos cabezas revestidos de metales y que escupían fuego (se presume se referían a los invasores a caballo con armas de fuego).
Resultando acertadas las profecías, y ocurridas pues las señales, comenzó el proceso de la conquista por parte de los invasores españoles.
Esto quizá pareciera no tener gran relevancia para el asunto que hemos hablado en esta serie de capítulos. Sin embargo, existe una extraña conexión entre estos eventos desafortunados para la civilización azteca, y otro que señala el comienzo de una "nueva era" para los pueblos indígenas de América.
Después de la oscuridad, surge el alba. Y de la tormenta; la calma. De las tinieblas, siempre llega el resplandor de un nuevo amanecer. (y) Tras la oscuridad de la noche, un nuevo Sol vuelve a brillar.
~Dicho Náhuatl~.
Pero, esta vez ocurrió algo verdaderamente sorprendente. El Sol ya no sería representado como hombre, sino como una mujer, revestida de hermosos simbolismos.
LA REVELACIÓN DE LA DIVINIDAD, FEMENINA, EN AMÉRICA.
Algo bien importante que hay que rescatar dentro de la tradición indígena prehispánica, es que nuestros pueblos amerindios, especialmente aquellos que se encontraban en Mesoamérica, se hallaban esperando la llegada de un acontecimiento de suma importancia.
Desde épocas ancestrales. En la oscuridad de los tiempos. Cuando florecieron las Tres Tollanes (Chichen-Itza, Tula y Teotihuacán) por obra de las tres encarnaciones del divino Ketzalcóatl. Los pueblos que recibieron una instrucción directa de este dios, fueron enterados de que un acontecimiento formidable reuniría por completo las culturas y civilizaciones conocidas por el hombre prehispánico.
Cuando los eventos históricos fuero ocurriendo. Todos llegaron a creer que este "gran acontecimiento" se trataba nada más ni nada menos que del ascenso al poder del Imperio Azteca bajo el dominio de la tribu mexica. Sin embargo, muchos pueblos pusieron una gran resistencia ante el avance de la hegemonía del Imperio Azteca. Particularmente los reyezuelos de las tierras mayas, quienes se negaban, principalmente, al sometimiento espiritual por parte de los mexicas.
Algo que hay que mencionar, es que pese a que los aztecas respetaron los cultos a la pluralidad de deidades y sus distintas representaciones, siempre, como símbolo de sometimiento entre los pueblos conquistados, los aztecas acostumbraban erigir templos dedicados a los dioses de la metrópoli. Y en tiempos de Tlacaélel, además de imponérseles tributo a los pueblos sometidos, también se les exigía que le reconociesen a él como Máximo Sumo Sacerdote (Algo así como hicieron los romanos con la divinización de los césares).
Ya que nos encontramos mencionando a Tlacaélel, hay un evento histórico que ocurrió durante su vida que merece una especial atención. En un algún momento del siglo XV convocó a un Gran Concilio General al cual asistieron representantes las escuelas sacerdotales de todas las regiones de América. Incluso hay quienes afirman que estuvieron presentes algunos representantes de los pueblos incas. La finalidad principal de este concilio fue la de revisar ampliamente las escrituras sagradas indígenas con el fin de evitar el mencionado cataclismo que se esperaba ocurriera de un momento a otro [3].
Se dice que los representantes de la facción de las tierras mayas, discreparon respecto a los nahuatlacas sobre su interpretación de los textos sagrados. Ya que en estos se mencionaba la unificación cultural y espiritual de los indígenas por medio de un culto solar unificado. No bajo el dominio militar que habían impuesto los aztecas. Ante esto la facción nahuatlaca argumentó que ese sistema de veneración al Sol, sería por medio de un culto unificado al dios Hutzilopochtli. Los mayas opinaron que no podrían ser forzados a abrazar un culto por medio de los métodos violentos, puesto que esto contradecía lo descrito por los textos sagrados de las Tres Tollanes.
Finalmente, el Sumo Sacerdote maya de Ketzalcóatl (Kukulkán para los mayas) fue destituido, por los aztecas, de su insignia como sumo sacerdote, y esta fue añadida a las insignias de Tlacaélel, con lo cual se autoadjudicaba una supremacía moral y religiosa, por la cual muchos le acusaron de pretenderse una falsa encarnación del dios.
El concilio dio un giro cuando la impopular propuesta de unificación bajo el Imperio Azteca fue tajantemente rechazada por la mayoría de los sapientísimos sacerdotes presentes quienes se negaron a aceptar tal atrocidad. A partir de este momento, la política oficial de terror fue impuesta. Fue entonces cuando Tlacaélel propuso la veneración a Hitzilopochtli a través de las "guerras santas" y los sacrificios humanos.
A esto le siguieron las campañas militares conocidas como "Guerras Floridas" y los sacrificios masivos en el Gran Templo de Tenochtitlán. Según cuentan los códices de la época. Los aztecas iniciaron esta campaña de sacrificios humanos, como un esfuerzo extraordinario por evitar la caída del imperio y la muerte de su dios Huitzilopochtli ―Lo que demuestra que ni aún ellos estaban convencidos que la unificación llegaría a los pueblos mesoamericanos por medio del dominio mexica y el culto a este dios—.
¿Quién iba a pensar que la unificación espiritual de los pueblos lo iba a encabezar una humilde y casi insignificante deidad otomí denominada "Tonantzintla" (traducida al español como "Nuestra Madrecita")?
“El Sol, la Luna y las Estrellas del cielo, con todo su movimiento, develan el poder de Quien las hizo”
~ Proverbio Náhuatl~.
Así como los samaritanos veneraban a Dios en el monte, en lugar del Templo. Así los pueblos indígenas pacíficos veneraban a la Divinidad en la Naturaleza y no en los templos de los sacrificios. Esto ha sido parte de la más auténtica espiritualidad indígena.
En un cerro de la región donde habitaba la población otomí, el cual llevaba por nombre del "Tepeyac" se encontraba un santuario natural en donde una serie de eventos sobrenaturales relacionados con la naturaleza comenzaron a ocurrir desde mucho antes del poderío azteca en la región, y los cuales continuaron aún después de la conquista española. Este santuario era la cuna de la veneración a la Gran Diosa Madre en tierras amerindias. Pero; como aún lo sigue siendo, esta Diosa era la representación de la maternidad entre la gente sencilla y de costumbres simples. Su culto, en vez de basarse en severos y complicados rituales, se fundamentó en una simple y sencilla veneración por la naturaleza. En el santuario del Tepeyac, a Tonantzintla se le ofrendaban primicias, ofrendas de frutos, cosechas y flores y lo más sorprendente es que en su culto no intervenía la casta sacerdotal. Es muy probable que, en vez de ser propiamente una divinidad personificada, se tratara más bien de una especie de concepto divinizado, un arquetipo sagrado: la Maternidad.
De hecho, la presencia de su culto, fue haciéndose también popular entre la población nahuatlaca de la región. A tal grado, que fue a un nahuatlaca, a quien la Gran Diosa, se le reveló: Cuauhtlatóhuac, alias "Juan Diego".
DEVELACIÓN DEL CULTO SOLAR.
En todas las culturas ha estado siempre presente el arquetipo del Gran Dios Sol. Entre los ocultistas se le conoce como el Sol Místico o Sol Espiritual, el cual, sin dejar de ser una representación iconográfica de la divinidad solar, su simbolismo tiende a tener una trascendencia de vital importancia para las culturas.
En oriente y occidente, al Sol Espiritual se le representó como dioses masculinos: Mitra, Apolo, Ra, Helios, entre otros. Más adelante cuando los avatares instruyeron a la humanidad, este Sol Espiritual adquirió un significado más amplio con respecto al simbolismo sagrado. Entonces el culto solar fue asociado a las denominadas "encarnaciones" de Dios o de la “Consciencia Divina”: Los Iniciados, Portadores de Luz y conocimiento (Gnosis). No es en lo absoluto raro, ver representaciones de Dyonisos, Krishna, Ramma, Buddha, y Cristo en las cuales se les ve venir desde el Oriente con el sol a sus espaldas.
Esto es verdaderamente representativo porque simbolizaron una nueva era para los pueblos a quienes les otorgaron su revelación y sabiduría divina.
Pues bien. En América sucedió algo completamente curioso. La figura que procede del Oriente y con el sol a sus espaldas, fue nada más y nada menos que una mujer, quien además en su simbolismo denotaba la síntesis de ambos arquetipos en uno solo: el Padre y el Hijo. Y además de eso, poseía una característica sumamente peculiar. El disco solar no es representado sobre su cabeza, sino por el contrario; Ella misma es el Resplandor del Sol.
Quien sabe de simbología indígena, no me dejará mentir que este hecho es por demás significativo, ya que el mensaje de la Divinidad era claro. Era ella aún mayor que el dios del sol Huitzilopochtli.
Y así, en la fecha en la cual finalizaba el calendario azteca, El Quinto Sol. El día del solsticio de invierno de 1531, la Divinidad se reveló en América, en occidente, teniendo un rostro de mujer. De una mujer indígena y hablando en Náhuatl.
Además, hay otro símbolo curioso con respecto a la sabiduría iconográfica sagrada universal. El color azul cobalto del cual se revestía la Gran Señora Del Sol, no es una mera coincidencia, sino más bien una realidad arquetípica relacionada con los más altos valores relacionados con lo sagrado. Se bien que una explicación simplista y cursi, como la que ofrecen los católicos al respecto, es decir que esto se debe a que María, es la “Reina del Cielo”. Sin embargo, hay una realidad recurrente entre la iconografía universal de lo sagrado. Por ejemplo, el manto azul cobalto lleno de estrellas sólo podía ser usado por el emperador Moctezuma, porque reunía sobre sí los atributos de Emperador y Sumo Sacerdote simultáneamente, con lo cual se le daba una categoría divina. En muchas regiones del mundo, los místicos han descrito el estado de éxtasis como ser envueltos en un resplandor azul. En las practicas yogicas, se describe que al alcanzar cierto grado de iluminación, se alcanza la observación de una perla del mismo color, la cual no es sino una partícula de lo que hay “del otro lado”. En todo el sudeste asiático, a las divinidades más importantes del shiavismo se las representa con la piel de color azul cobalto, lo que en síntesis representa una categoría de divinidad absoluta.
CONCLUSIÓN.
La Gran Diosa se manifestaba a los indígenas no siendo simplemente una deidad más, como la multiplicidad de deidades que poseía cada cultura prehispánica. Sino que Ella, se revelaba a Sí Misma como La Gran Divinidad, revestida del manto estelar, con la luna bajo sus pies, y en el esplendor divino del fulgor del Sol a sus espaldas.
“No tengáis miedo... ¿No estoy aquí Yo que soy tu madre?...”
Y desde entonces los pueblos de Mesoamérica y de todo el continente fueron abrazando el culto a la Gran Diosa. Pese al recelo de los españoles que nada pudieron hacer al respecto.
Lo único que atinaron hacer con el tiempo (Casi cien años después), fue crear un mito, el ya mencionado Nican Mopohua, sobre la aparición de la virgen. Roma aceptó y canonizó esta versión simulando el culto a la Gran Madre Tonantzin asimilándolo en el como cristiano.
El pueblo azteca trató, con mucho esfuerzo, enfocar los paralelismos existentes entre Tonantzin y la diosa azteca Coatlicue[4] en un vano intento por querer forzar la Profecía y quedar con un poco del protagonismo del renacer espiritual de los pueblos indígenas de América.
[Capítulo publicado aquí el 23 de febrero del 2010, con el mismo nombre]. 1. La frase “teniendo rostro de mujer” fue la sustitución durante la edición de: “bajo una apariencia femenina”. 2. Cihuacóatl, es una Divinidad Azteca que guarda cierto paralelismo con Rea del sistema Greco-Latino por la similitud del Mito Cosmogónico de ambos sistemas. Vendría simbolizando a la Maternidad Primigenia, aquella que no ha sido creada, sino que más bien es coautora de la creación (creación por emanación). 3. La imprecisión de estos datos se debe principalmente a que gran parte proviene de la tradición oral; sin embargo, hay testimonios de esto en el Códice Ramírez. 4. Coatlicue, dentro de la Tradición Azteca, es la deidad madre de Huitzilopochtli a quien engendró de una concepción virginal y en quien se puede encontrar gran parte de los paralelismos existentes entre las Diosas Madre de las civilizaciones y de las que Madame Blavatzky habló ampliamente en su obra.
Es Cuanto.´.
"El Portavoz de la Herejía" ☠Drako-Konztantyno††.'. HERESIARCA APOSTÓLICO DEL CUAUHNAHUAC Y DE TODAS LAS MESOAMÉRICAS. http://drako-konztantyno.blogspot.com/
Sangre, Divino Canto, desprede el llanto, apagando mi ser.
Sangre, Cordero Santo, Purifica mi cuerpo! Dame otra vez de beber!
Sangre, Vino derramado, Ven limpia mi piel!
Sangre, Mi Sol Sagrado, Divino Grano, Semilla de un nuevo amanecer.
Sangre, Labor de Parto, De la Madre de las Mesoaméricas, De la madre de mi Pueblo Santo, De la madre de todas las tribus, De la Espíritu a la que canto.*
Sangre, Tragedia y Llanto, lamentan las almas, al ver fallecer, a las madres, que pierden la vida, al darle a la tierra, un nuevo ser.
*(sic).
En Colaboración:
☠Drako-Konztantyno Lucios Xris-óstomo†† Daniel Fragoso.'.
(LA OTRA CARA DE LA MEDALLA, EL OTRO POLO DEL ARQUETIPO).
Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra
(Apocalipsis 17:4).
SUPRIMIENDO LA SAGRADA SEXUALIDAD.
Podemos comprender que el Sagrado Femenino, es en sí una representación arquetípica de la feminidad atribuida a la Divinidad. Sus atributos mayores tienen referencia a dos aspectos. El primero, quizá el más poderoso e identificado en occidente, en una cultura de religiosidad judeocristiana, patriarcal, es el de la Maternidad Sagrada.
_ Si hacemos uso del simbolismo arquetípico cristiano. Este principio estaría representado por Santa María la Virgen. Quien es la Madre dentro de esta cosmovisión; el amor sagrado, casto, puro, santo, etc. Una imagen idealizada del amor materno, que se fundamenta en la relación sagrada que une a los seres humanos con su progenitora. Es también un simbolismo de vida, de espiritualidad, de fe, y de gran parte de los atributos que se hayan subyacentes a la figura de la Divinidad.
_A lo largo de la historia, estos principios pueden ser asociados, como ya lo hemos mencionado en otros capítulos, con símbolos sagrados como la Buona Dea, de los romanos, Gaia-Gea-Rea de los griegos prefilosóficos, Deméter de la Grecia clásica, Mahavi, de los hindúes, Omecihuatl de los nahuatlacas, Tonantzintla de los otomíes, Isis de los egipcios, Erce, entre los celtas y la Gran Diosa Madre Ashera, venerada por diversos pueblos del Mediterráneo. Estos conceptos, más que ser unas simples divinidades, diosa-mujer, diosa-esposa o diosa-madre, son conceptos sumamente abstractos que hablan de una entidad espiritual sumamente elevada, sublime, que participa de la creación en conjunto con otro principio, su contraparte masculina, el Gran Dios. Y generalmente ambos, son emanados de la Divinidad primordial.
_ Sin embargo, existe un segundo gran aspecto del Sagrado Femenino, el cual ha sido el que ha sufrido del ataque, repudio y la censura de la era patriarcal. La Sexualidad Sagrada.
_ La sexualidad sagrada, es el aspecto complementario del sagrado femenino que tiene que ver con el principio de fertilidad-fecundidad, por ello, es que difícilmente pueda omitirse este aspecto de los atributos del sagrado femenino, ya que son complementarios. Ambas caras de la misma medalla. Porque, no puede haber maternidad sin fertilidad, y para haber fertilidad, como maternidad, hace falta el principio primordial de un aspecto de la espiritualidad y la naturaleza humana, que en la antigüedad, fue comúnmente identificado como un principio sagrado, pero hoy es reprimido: La Sexualidad; pero no hablo simplemente de la sexualidad humana, ya que se trata de otro ámbito de estudio. Me refiero concretamente al papel suprimido, castrado y ocultado de la sagrada sexualidad.
La Gran Ramera. La Mujer de Escarlata. La Señora de Babalon [1] La otra cara del Sagrado Femenino.
A principios del siglo pasado, el celebre y famoso ocultista inglés Alaister Crowley escribió un texto denominado Telma (“voluntad” en griego) en el cual supuestamente tuvo una reveleacion de una entidad denominada por el mismo con el nombre de “Nuestra Señora de Babalon”. En este Texto, la denominada Señora de Babalon, la cual ha sido identificada como la Mujer Escarlata o la Gran Ramera (a la cual alude el libro neotestamentario de la Revelación, o mejor conocido como Apocalipsis, en el capítulo 17) anuncia al vidente Crowley el inicio de una nueva era; la era de Horus “el Hijo”, eón el cual viene para reemplazar la antigua era de Osiris.
_ A partir de esta revelación, el mundo ocultista dio un vuelco a antiguas practicas rituales, denominadas comúnmente como Magia Negra, desarrollándose sistemas mistéricos, ocultistas e iniciáticos, los cuales tenían como la base de sus prácticas ritos sexuales, a los cuales son conocidos entre sus adeptos como Magia Sexual.
_ Muchos estudiosos que se han dedicado a analizar la naturaleza de este texto, también conocido como el Liber Legis, o Libro de la Ley. Rescatan como la base de la doctrina, que en éste se incluye, a dos postulados fundamentales: “Haz lo que quieras, porque eso es la Ley” y “El Amor es la Ley, el amor bajo la voluntad”. A simple vista, parecería que estamos hablando de una doctrina filosófica-espiritual cualquiera, puesto que cumple con las características de las supuestas revelaciones que han recibido algunos videntes, salvo la excepción caro esta, de que estamos tratando de un sistema ocultista el cual se ha declarado abiertamente opuesto a los sistemas religiosos monoteístas existentes, especialmente porque tanto Crowley, así como a las organizaciones ocultistas de las cuales fue miembro, y aquellas las cuales fundó él, así como sus seguidores, han declarado una abierta aversión hacia el cristianismo y el judaísmos, y a su sistema moral, jurídico, religioso, filosófico y teológico, emanado de éste, considerándolo represor, absolutista y mediocre.
_ Algo bastante curioso y de consideración, es el hecho de que se identifique a la entidad denominada la “Señora de Babalon”, la cual se supone que es una especie de deidad perteneciente al vasto y exótico panteón ocultista, con la imagen referente a la visión del Apóstol Juan, a la cual denominó como “La Gran Babilonia, madre de las prostitutas y de las abominables idolatrías de la Tierra”.
_ Respecto a esto último, me gustaría rescatar el simbolismo subyacente. Deidades o entidades como la sumerio-banilónica Tiamat, Lilith de los Caldeos, Laverna entre los Etruscos, Trivia de los Latinos, Hécate entre los Griegos y Kali del panteón hinduista, pueden sumarse al análisis, quizá psicológico, quizá antropológico, que se pudiera hacer de la imagen de la Diosa Terrible, La Demonesa, La Vampiresa: La Otra Cara del Arquetipo.
Para ejemplificar lo que trato de decir, haré uso de la figura de la diosa india Kali. Kali es una de las múltiples manifestaciones de la Gran Diosa Durga. Durga en la cosmogonía hindú es el principio femenino que se haya presente desde el momento de la creación. Kali es su faceta más destructiva y se la representa bajo la advocación de la Señora de la Muerte, la Ira y la Destrucción. Es decir, la misma divinidad, pero representando otro aspecto completamente diferente.
_ En esto nos puede ayudar bastante hacer uso de los arquetipos propuestos por el psicólogo suizo Carl Gustav Jung.
_ Imaginemos que tenemos frente a nosotros una moneda [2]. Una cara representará el aspecto idóneo de la Divinidad Femenina; es decir la Gran Diosa, la Madre, la Providente, la “Buona Dea”. Del otro lado de esta misma moneda, tenemos al aspecto terrible de la misma Divinidad; la cual se expresa como la Lujuría, el Desenfreno y el Libertinaje, es decir, la Demonesa, La Vampiresa, La Terrible, La Enemiga [No es mera casualidad que se satanizase el cuerpo de la mujer durante el Medioevo por parte de los filósofos escolásticos que prefirieron avocarse a estos triztes y pesimistas atributos en la feminidad, denigrando así mismo los aspectos femeninos de la Divinidad. De ahí la eterna condena para Eva por inducir a Adán, y supuestamente reivindicada con el también supuesto arrepentimiento de Magdalena, alias la “pecadora, arrepentida y redimida”].
_ Ahora para complementar esto, supongamos que en cada cara de esta moneda existen tres niveles. En el lado correspondiente a los atributos positivos, llamémosle la cara de la “Buona Dea”, podremos colocar en el primer nivel, el de la idealización divina de los atributos femeninos, a divinidades como Deméter, Nuestra Señora de Guadalupe/Tonantzintla, etc. En el segundo nivel podemos ubicar a los atributos mayores, representados por figuras como Atenea, Sofía, Ceres, entre otras. En el tercer nivel hallaremos los atributos menores representados por deidades/entidades como Afrodita, Diana, Urania, las Musas, las Ninfas y la mayoría de las Santas de la Cristiandad. Del lado opuesto, al que llamaremos "La cara de Kali”, existen también estos tres niveles. En el primero hallaremos figuras no tan drásticas como por ejemplo a la Magdalena y a Eva, a las cuales se les ubica en este lado de la medalla dada la connotación sexual que representan ambas como símbolo encarnado del “pecado”. En el siguiente nivel encontraremos los atributos polarizados en lo negativo, aquí encontraremos por ejemplo a las Arpías y las Gorgonas, a las figuras brujeriles, orgiásticas y libertinas como Tiamat, Lilith, Trivia. Mientras que en el tercer y último nivel, encontramos a Kali y a su equivalente mesoamericana la temible Coatlicue, Hécate y muy probablemente a la Señora de Babalon.
_ Retomando nuevamente al aspecto que llamaremos simplemente Babalon, creo que la figura relacionada con Lilith, pudiera ser más representativa de este simbolismo arquetípico, dado que pertenece, se deriva, o es afín a la mitologá judeocristiana, a la cual estamos más familiarizados, y con la cual rivalizan abiertamente la mayoría de organizaciones ocultistas occidentales.
Para reflexionar un poco, comentaré una historia sobre Lilith que se ha transmitido oralmente y que me contó hace tiempo un antiguo amigo mío, enrolado en cuestiones ocultistas paramasónicas.
“Si analizamos con detenimiento el inicio del libro de Génesis, parecería que se habla de dos creaciones diferentes. La primera menciona de la creación de Hombre y Mujer a la imagen y semejanza de Dios. La segunda, que sucede a la anterior por ser fallida, nos dice como de Adán, se tomo una parte de él para darle forma a la mujer. Sucede pues que en efecto hubo dos creaciones. En la primera, fueron creados de arcilla dos seres supuestamente complementarios y que eran partícipes de los atributos divinos, Adam y Lilith. Llegado el momento en el que tenían que seguir el mandamiento de “multiplicaros como las arenas del mar y las estrellas de los cielos” Lilith se negó a ser sometida sexualmente por Adam, y esta le dominó a él (quizá por eso a Babalon se le representa montando a la Bestia, Apocalipsis 17:3). Celoso por no poseer el poder, Adam se quejó y repudió a Llith, haciendo que la expulsaran de paraíso, sin embargo, ésta conservó su poder puesto que conocía el Nombre divino que consta de setenta y dos letras. Tras ser expulsada por los ángeles, del paraíso, ella se reprodujo con los demonios (en algunas versiones con Iblis, en otras con Asmodeo) dando origen a la raza de los íncubos y los súcubos (demonios de connotaciones fuertemente sexuales; vampiros según la versión de Anne Rice en “La Reina de los Condenados”)”
_ En Lilith, tenemos al estereotipo de la mujer libertina, sensual, o quizá mejor dicho sexual y rebelde, posedora de sabiduría divina e inteligencia intuitiva (algo bastante peligroso en el sistema represor del patriarcado). Lilith, creo yo, que es el símbolo de la denigración de los atributos de la Divinidad Femenina, que la Institución Patriarcal y la Iglesia Oficial han querido mancillar por completo en la femineidad de la Divinidad, los cuales son nada más y nada menos que la Fertilidad y la Sexualidad,e incluso por qué no, la intuición femeninia (de ahí que la Iglesia oficial repudie todo sistema adivinatorio). Por eso no es de extrañarse que la mayoría de los cultos ocultistas practiquen rituales sexuales, muchas veces orgiásticos.
_ Siendo honesto, creo yo que esta Babalon ha representado el exceso de la denigración y de la satanización de la sexualidad femenina. Las instituciones patriarcales en su afán obsesivo por el control y el poder, hallaron en la censura y denigración de todo aquello relacionado con la concepción sexual, relegándola, proscribiéndola, castrándola; el método de sometimiento para las masas, dañando mortalmente la Psicología de la Mujer. Hiriendo en su seno, o mejor dicho en su vientre, al Sagrado Femenino. Martirizamos a la "pecadora" por hacer uso de su cuerpo, y según los textos gnósticos de su inteligencia, y ensalzamos a la ama de casa abnegada que hasta en la concepción fue virgen y fue virgen hasta la muerte.
_ Es evidente que al ser un conocimiento del Sagrado Femenino “prohibido” el instinto humano latente por su reivindicación, resguardase su existencia a través del velo de su aspecto terrible, el misterio de la fertilidad y la sexualidad llevados al exceso en el Culto a La Señora de Babalon, La Mujer Escarlata y Madre de todas las Abominaciones.
Es Cuanto.
☠Drako-Konztantyno††.'. PAGANARCA DE CUERNAVACA Y DE TODAS LAS MESOAMÉRICAS
"POR EL IMPERIO DE LAS COSAS RARAS" Drako.Konztantyno@gmail.com http://drako-konztantyno.blogspot.com/
_El Cerro del Tepeyac, fue sucesivamente templo-santuario-basílica, en el que originalmente grupos nahuatlacas ofrecían sacrificios a Coatlicue. Investigaciones arqueológicas sugieren que tras las invasiones de los chichimecas el templo fue abandonado y el lugar ocupado como santuario natural en la que los otomíes veneraban a Tonantzintla y que con el tiempo, fue disputado entre otomíes y aztecas , estos últimos venerando allí a la diosa Cihuacoatl, de quien algunos sugieren, es una advocación refinada de la terrible diosa Coatlicue, la cual por cierto engendró virginalmente a su hijo unigénito Hutzilopochtli, dios del Sol. Incluso hoy en día, existen leyendas otomíes en las que se narran episodios de la disputa que tuvieron contra los nahuatlacas por el dominio del cerro del Tepeyac.
_ Los otomíes por su parte veneraban a su Diosa de una forma muy similar a la de los celtas en Europa. Después de la conquista, el Cerro del Tepeyac, se convirtió en un lugar, en el que, al ser un paraje natural, lejos de la presencia española, viajaban indígenas de muchas regiones a venerar allí a Tonantzin, una Divinidad sincrética y estandarizada en la que varios grupos indígenas veían a la Gran Madre.
_ Cuenta una leyenda nahua, que tras hacer las paces, aztecas y otomíes, acordaron resguardar la santidad de ese lugar, y el culto a la Gran Madre. Logrando engañar a los conquistadores y levantando un templo en el que cada quien, españoles incluidos, veneraba a la síntesis de una pluralidad de divinidades femeninas, Santa María la virgen, incluida.
LA GRAN DIOSA EN CUERNAVACA.
La región en la que ahora se erige la ciudad de Cuernavaca, fue denominada por nuestros antepasados indígenas como el Valle de Cauhnahuac. La región fue ocupada por un pueblo nahuatlaca sumamente pacifista y respetuoso con la naturaleza (a diferencia de los grupos nahuas que habitaron en el Valle de Anahuac), los Tlahuicas.
_ Antes del dominio azteca, en la región se veneraba a varias deidades autóctonas, casi todas relacionadas con conceptos afines a la naturaleza, sin embargo, destaca de entre estas deidades, el culto a Xochiquetzal, la Diosa/Madre/Naturaleza quien era representada como una pequeña mariposa de color amarillo que habitaba en las barrancas de Amanalco.
_ Según la tradición oral indígena, ésta tenía su santuario en lo que ahora es la capilla de Guadalupe, a un costado de parque Melchor Ocampo, de la primaria Felipe Neri y el preescolar Simón Bolívar, una zona muy próxima a dicha barranca. Según algunas versiones, el pequeño cerro en el que se encuentra tal capilla, era un montículo natural en el que se le veneraba; sin embargo, hay quienes afirma, que según las costumbres de los españoles, el templo original de La Señora Xochiquetzal se encuentra bajo dicho montículo, y sobre de él, la capilla.
_ Otro hermoso ejemplo de la supervivencia de las costumbres y creencias indígenas en Cuernavaca, se encuentra en su “catedral”, la cual es un ex-convento franciscano levantado por maestros y constructores indígenas, quienes astutamente empaparon el lugar de iconografía indígena, simulándola de cristiana. Por ejemplo, la cruz atrial, no es cristiana, se trata de la peculiar cruz de Quetzalcóatl, cual guarda un gran parecido con la cruz bizantina.
_ En la entrada lateral del templo principal de complejo catedralcio, “la capilla de la Asunción”, por la que entraban los españoles, se encuentra un extraño bajorrelieve, indígena por supuesto, del cual todo cristiano devoto que acudía y acude al templo, cree ver en éste a la cruz sobre un montículo, probablemente el Gólgota, por el cráneo que se halla tallado bajo de él. Esta imagen en su conjunto tiene similitud con un símbolo que es muy recurrente en los motivos bizantinos y de las iglesias orientales. Sin embargo, no es una cruz cristiana, sino otra vez se trata de la de Quetzalcóatl. El montículo no es el Gólgota, ni la calavera el cráneo de Adán, como en la iconografía bizantina. El montículo representa al Mictlan (cosa curiosa que tanto el “purgatorio” de la mitología de la Iglesia romana, como el Mictlan o inframundo de los indígenas sea representado por un monte). La Calavera por su parte representa a Mictlantecutli, el dios del inframundo.
_ Como parte de las reformas surgidas en el concilio Vaticano II, El VII obispo de Cuernavaca, El Muy Reverendo Sergio Méndez Arceo, figura de la Teología de la Liberación en México junto con Monseñor Samuel Ruíz, y uno de los pocos hombres de la jerarquía católica a los cuales admiro, inició un ambicioso proyecto de remodelación a este templo. Como parte de la remodelación, se destruiría un vetusto retablo churrigueresco de mal gusto para reubicar el altar según las disposiciones conciliares. Durante las obras sorprendió que tras el retablo, en la parte central de éste y que coincidía con el lugar en el que estaba dispuesta la imagen de “la señora de la Asunción” se encontraba empotrada una estatuilla de Tonantzin/Coatlicue.
_ Así los sabios maestros constructores de dicha capilla, lograron que los indígenas pudieran seguir venerando a su verdadera Señora. En este lugar el cual se consideraba sagrado desde mucho antes de la conquista espiritual.
Dom ☠Drako-Konztantyno††.'. (HERESIARCA APOSTÓLICO DE CUERNAVACA) POR EL REINO ESPIRITUAL DE LAS "COSAS RARAS" http://drako-konztantyno.blogspot.com/ Drako.Konztantyno@gmail.com
_ Como mencionábamos antes, el despertar hacía las espiritualidad femenina se dió en el momento histórico que conocemos como el Renacimiento. Pero, este despertar no sólo se dio en Europa, sino también en del otro lado del Orbe.
Mientras Alquimistas, Metafísicos, Hermetistas, Cabalistas, Gnósticos y otro ocultistas, experimentaban explorando el Arquetipo del Sagrado Femenino, en el Arte, en las Ciencias, en la Cultura y en las diversas órdenes ocultas de espiritualidad; y las masas se lanzaban a la devoción popular de las advocaciones más famosas y representativas de la nueva forma de religiosidad. Sucedió un hecho que vino a transforma de fondo el sentido de la Revelación de la Divinidad hacia los hombres. Pero sólo que esta vez, se manifestaba del otro lado del mundo y bajo una apariencia femenina.
LAS GRANDES PROFECÍAS INDÍGENAS EN AMÉRICA.
Durante el Reinado de Moctēucuhzōmā Xōcoyōtzin (Mejor conocido como MoctezumaII) Sucedieron en la Gran Tenochtitlán una serie de eventos que fueron tomados como el inicio de una secuencia de presagios que habían sido profetizados por los sacerdotes del Templo de Huitzilopochtli desde la época de la fundación de dicha ciudad. Estas predicciones fueron registradas en los códices del Templo y tales eventos allí descritos comenzaron a ocurrir durante el reinado de Moctezuma II.
Cuenta la historia, que cierto día se encontraba el Huey Tlatoani (Emperador) haciendo un paseo nocturno por su palacio y que en cierto momento escuchó un grito estremecedor; un sonido agonizante que pareciera producido por una mujer, el cual se extendía produciendo un terrible eco por toda la ciudad.
De inmediato Moctezuma acudió a sus sacerdotes astrónomos que se hallaban cerca del Lago de Texcoco (quienes se dedicaban a la observación de las estrellas para establecer las fechas del calendario).
—Es Cihuacoatl[1] — Le dijo el más anciano de los sacerdotes que allí se encontraba —Se trata de la profecía descrita en los códices fundacionales.
Inmediatamente la comitiva se dirigió hacia el Gran Teocalli (templo) de Huitzillopochtli, que era el punto más elevado de la ciudad, para poder observar de qué se trataba. Allí, el Emperador y los cuatro sacerdotes incluido el anciano, pudieron observar entre las tinieblas de la oscuridad, a Una Mujer de Resplandor Blanco que Venía Caminando Desde el Oriente.
El lamento de esta figura, duró toda la noche. Entre sus funestos alaridos advertía a los habitantes de la ciudad, que el fin y la destrucción de la misma estaba cerca (tal como lo habían predicho los códices ya mencionados) y además, advertía también que el sistema de vida y la realidad en la cual vivía el pueblo azteca, cambiaría violentamente de la noche a la mañana.
A partir de esta peculiar aparición, que se estima ocurrió alrededor de un 20 de abril de 1512; y que fue la primera de una serie de señales que predecían el advenimiento de la caída del Imperio y el establecimiento de un nuevo orden dentro de las Tierras Mexicas. Los sacerdotes más sabios y más ancianos de los diversas órdenes sacerdotales de los templos (teocallis) de la Gran Tenochtitlan, se dedicaron a la exegesis de los archivos y códices de la ciudad. Cuando presentaron el informe al Huey Tlatoani, le dieron la noticia de que la aparición de aquella noche era efectivamente la diosa Ciuacóatl quien había vuelto del Supramundo para anunciar el inminente fin del Imperio Azteca y su sistema.
Según los eruditos sacerdotes, este era el sexto pronóstico de los profetas a los cuales se unían: -Una columna de fuego (probablemente la visión del cometa Halley, visible en 1472). -El Teocalli de Huitzilopochtli fue arrasado por el fuego y nadie pudo evitar que las llamas lo consumieran. -Un rayo silencioso destrozó el Teocalli de Xiuhtecuhtli y del cual no se escuchó estruendo alguno. -El impacto de un meteorito desplegó una serie de fenómenos atmosféricos visibles desde la ciudad. El estruendo que provocó causó el derrumbe de parte del palacio imperial. -Las aguas del Lago de Texcoco parecieron hervir a causa de un fuerte viento que sopló desde el Oriente. Una parte de la ciudad se inundó. -Se cazó un extraño pájaro parecido a una grulla. En cuyos ojos se podían ver a unos hombres desconocidos que hacían la guerra y venían a cuestas de unos "como venados". -Y por último; la llagada de bestias monstruosas de dos cabezas revestidos de metales y que escupían fuego (Se presume se refería a los invasores a caballo y con armas de fuego).
Como si se tratara de un acierto los palabras de los profetas (los cuales quedaron registradas en los códices) y ocurridas pues la señales; comenzó el proceso del la conquista por parte de los invasores españoles. Esto quizá pareciera no tener gran relevancia para el asunto que hemos hablado en esta serie de escritos. Pero; la verdad es que existe una extraña conexión entre estos eventos desafortunados y otro que señala el comienzo de una "nueva era" para los pueblos indígenas de América.
Después de la oscuridad, surge el alba. De las tinieblas, siempre llega el resplandor de un nuevo día. Y tras la oscurida de la noche, un nuevo Sol vuelve a brillar. Pero; esta vez ocurrió algo verdaderamente sorprendente. Esta vez el Sol no fue más hombre, sino una mujer revestida de hermosos símbolos.
LA REVELACIÓN DE LA MATERNIDAD DIVINA _ EN TIERRAS AMERINDIAS.
Algo bien importante que hay que rescatar dentro de la tradición indígena prehispánica, es que nuestros pueblos amerindios, especialmente aquellos que se encontraban en Mesoamérica, se encontraba esperando la llegada de un acontecimiento de suma importancia.
Desde épocas ancestrales. En la oscuridad de los tiempos. Cuando florecieron las Tres Tollanes (Chichen-Itza, Tula y Teotihuacan) Por la obra de las tres encarnaciones del Divino Ketzalcoatl. Los pueblos que recibieron una instrucción directa del dios, fueron enterados de que un acontecimiento formidable reuniría por completo las culturas y civilizaciones conocidas por los hombres prehispánicos.
Cuando los eventos históricos fuero ocurriendo. Todos llegaron a creer que este "gran acontecimiento" se trataba nada más ni nada menos que del Imperio Azteca bajo el dominio de la tribu mexica. Sin embargo; muchos pueblos pusieron una gran resistencia ante el avance de la hegemonía del Imperio Azteca. Particularmente los reyezuelos de las tierras mayas, quienes se negaban principalmente al sometimiento espiritual por parte de los mexicas.
Algo que hay que mencionar, es que pese a que los Aztecas respetaron los cultos a la pluralidad de divinidades y sus distintas representaciones, siempre como símbolo de sometimiento, en los pueblos conquistados, los aztecas acostumbraban erigir templos dedicados a los dioses de la metrópoli; y en tiempos de Tlacaélel además de imponérseles tributo a los dominios, también se les exigía que le reconociese a él como Máximo Sumo Sacerdote (Algo así como hicieron los romanos).
Ya que nos encontramos mencionando a Tlacaélel, hay un evento histórico que ocurrió durante su vida que merece una especial atención, es el hecho de que en un determinado momento del siglo XV convocó a un Gran Concilio General al cual asistieron representantes de todas las escuelas sacerdotales de todas las regiones de América. Incluso hay quienes afirman que estuvieron presentes algunos representantes de los pueblos incas. La finalidad principal de este concilio fue la de revisar ampliamente las escrituras sagradas indígenas con el fin de evitar el mencionado cataclismo que se esperaba ocurriera de un momento a otro.
Se dice que los representantes de la facción de las tierras mayas, discreparon respecto a los nahuatlacas sobre su interpretación de los textos sagrados. Ya que en estos se mencionaba la unificación cultural y espiritual de los indígenas por medio de un Culto Solar unificado. No bajo el dominio militar que habían impuesto los aztecas. Ante esto la facción nahuatlaca argumentó que ese sistema de veneración al Sol, sería por medio de un culto unificado al dios Hutzilopochtli. Los mayas opinaron que no podrían ser forzados a abrazar un culto por medio de los sistemas violentos, puesto que esto contradecía lo descrito por los textos sagrados de las Tres Tollanes.
Finalmente, el Sumo Sacerdote maya de Ketzalcoatl (Kukulkán para los mayas) fue destituido por los aztecas de su insignia como sumo sacerdote, y esta fue añadida a las insignias de Tlacaélel, con lo cual se autoadjudicaba una supremacía moral y religiosa que poco le distanciaba de ser una falsa encarnación del dios.
El concilio dio un giro cuando la impopular propuesta de unificación bajo el Imperio Azteca fue tajantemente rechazada por la mayoría de los sapientísimos sacerdotes presentes quienes se negaron a aceptar tal atrocidad. A partir de este momento, la política oficial de terror fue impuesta. Fue cuando Tlacaélel propuso veneración a Hitzilopochtli a través de las guerras "santas" y los sacrificios humanos.
A esto le siguieron las campañas militares conocidas como "guerras floridas" y los sacrificios masivos en el Gran Templo de Tenochtitlan. Según cuentan los códices de la época. Los aztecas iniciaron esta campaña de sacrificios humanos, como un esfuerzo extraordinario por evitar la caída del imperio y la muerte del dios Huitzilopochtli. -Lo que demuestra que ni aún ellos estaban convencidos que la unificación llegaría a los pueblos mesoamericanos por medio del culto a este dios-.
Quien iba a pensar que la unificación espiritual de los pueblos lo iba a encabezar una humilde y casi insignificante deidad otomí denominada "Tonantzintla" traducida al español como "Nuestra Madrecita".
El Sol, la Luna y las Estrellas del cielo con todo su movimiento develan el poder de Quien las hizo
~ Sabiduría Náhuatl~.
Así como los samaritanos veneraban a Dios en el monte, en vez de en el Templo, Así los pueblos indígenas pacíficos veneraban a la Divinidad en la Naturaleza y no en los templos de los sacrificios. Esto ha sido parte de la más auténtica espiritualidad indígena.
En un cerro de la región donde habitaba la población otomí, el cual llevaba por nombre del "Tepeyac" se encontraba un santuario natural en donde una serie de eventos sobrenaturales relacionados con la naturaleza comenzaron a ocurrir desde mucho antes del poderío azteca en la región, y los cuales continuaron aún después de la conquista española. Este santuario era la cuna de la veneración a la Gran Diosa Madre en tierras amerindias. Pero; como aún lo sigue siendo, Esta Diosa era la representación de la maternidad entre la gente sencilla y de costumbres simples. Su culto, en vez de basarse en severos y complicados rituales, se fundamentó en una simple y sencilla veneración por la naturaleza. En el santuario del Tepeyac, a Tonantzintla se le ofrendaban primicias, ofrendas de frutos, cosechas y flores y lo más sorprendente es que en su culto no intervenía la casta sacerdotal. De hecho, en vez de ser propiamente una divinidad personificada se trataba más bien de una especie de concepto divinizado (la maternidad).
De hecho, la presencia de su culto, fue haciéndose también popular entre la población nahuatlaca de la región. A tal grado, que fue a un nahuatlaca, a quien la Gran Diosa, se le reveló: Cuauhtlatóhuac; alias "Juan Diego".
DEVELACIÓN DEL CULTO SOLAR.
En todas las culturas ha estado siempre presente el Arquetipo del Gran Dios Sol, entre los ocultistas se le conoce como el Sol Místico o Sol Espiritual, el cual, sin dejar de ser una representación iconográfica de la divinidad solar, su simbolismo tiende a tener una trascendencia de vital importancia para las culturas.
En Oriente y occidente, al Sol Espiritual se le representó como dioses masculinos: Mitra, Apolo, Ra, Helios, y demás; más adelante cuando los avatares instruyeron a la humanidad, este Sol Espiritual adquirió un significado más amplio de la divinidad. Entonces el culto solar fue asociado a los denominados "Hijos" de Dios: Los Iniciados, portadores de Luz y conocimiento. No es en lo absoluto raro, ver representaciones de Dionysos, Krishna, Ramma, Buda, y Cristo en las cuales se les ve venir desde el Oriente con el sol a sus espaldas. Esto es verdaderamente representativo porque simbolizan una nueva era para los pueblos a quienes les otorgaron revelación y sabiduría Divina.
Pues bien. En América sucedió algo completamente curioso. La figura que procede del Oriente y con el sol a sus espaldas, fue nada más y nada menos que una mujer, quien además en su simbolismo denotaba la síntesis de ambos arquetipos en uno solo: el padre y el hijo. Y además de eso, poseía una característica sumamente peculiar. El disco solar no es representado sobre su cabeza, sino por el contrario; Ella misma es el Resplandor del Sol.
Quien sabe de simbología indígena, no me dejará mentir que este hecho es por demás significativo, ya que el mensaje de la Divinidad era claro. Era ella aún mayor que su dios del sol Huitzilopochtli.
La Gran Diosa se manifestaba a los indígenas no siendo simplemente una deidad más, como la multiplicidad de deidades que poseía cada cultura, sino que Ella, se revelaba como La Divinidad, revestida del manto estelar, con la luna bajo sus pies, y en el esplendor divino del fulgor del Sol.
No tengáis miedo... ¿No estoy aquí Yo que soy tu madre?...
Y desde entonces los pueblos de Mesoamérica y de todo el continente se fueron abarazando el culto a la Gran Diosa. Pese al recelo de los españoles que nada pudieron hacer al respecto.
Lo único que atinaron hacer con el tiempo (Casi cien años después), fue crear un mito al respecto, canonizarla y simular su culto asimilandolo.
El pueblo azteca, trató con mucho esfuerzo, enfocar los paralelismos existentes entre Tonantzin y la diosa azteca Coatlicue[2] en un vano intento por querer forzar la Profecía y quedar con un poco del protagonismo con el renacer espiritual de los pueblos indígenas de América.
Es Cuanto...
[Mi amor, espero que esto te ayude un poco respecto a lo que necesias saber sobre nuestra Diosa. Que sea pues Ella la que te bendiga, te cuide y te guarde]
" 1 ¡Oh reina del cielo! 2-Tú, cierto, eres santa y abogada continua del humanal linaje. 3-Tú, señora, eres siempre liberal en conservar y guardar los pecados, 4-dando dulcísima afición y amor de madre a las turbaciones y caídas de los miserables: 5-ningún día, hora, ni pequeño momento pasa vacío de tus grandes beneficios. 6-Tú, señora, guardas los hombres, así en la mar como en la tierra, 7-y apartados los peligros de esta vida, 8-les das tu diestra saludable, con la cual haces y desatas los torcidos lazos y nudos ciegos de la muerte, y amansas las tempestades de la fortuna, 9-refrenas los variables cursos de las estrellas: 10-los cielos te honran, la tierra y abismos te acatan. 11-Tú traes la redondez del cielo, 12-tú alumbras el Sol, 13-tú riges el mundo y huellas el infierno; 14-a ti responden las estrellas, y en ti tornan los tiempos; 15-tú eres gozo de los ángeles; a ti sirven los elementos; 16-por tu consentimiento espiran los vientos y se crían las nubes, 17-nacen las simientes, brotan los árboles y crecen las sembradas; 18-las aves del cielo y las fieras que andan por los montes, las serpientes de la tierra y las bestias de la mar temen tu majestad. 19-Yo, señora, como quiera que para alabarte soy de flaco ingenio y para sacrificarte pobre de patrimonio, 20-y que para decir lo que siento de tu majestad no basta facundia de habla, ni mil bocas, ni otras tantas lenguas, ni aunque perpetuamente mi decir no cansase; 21-pero en lo que solamente puede hacer un religioso, aunque pobre, me esforzaré que todos los días de mi vida contemplaré tu divina cara y santísima deidad, guardándola y adorándola dentro del secreto de mi corazón".
__________________ Lucio Apuleyo; El Asno de Oro.
Dom ☠Drako-Konztantyno††.'. POR EL REINO ESPIRITUAL DE LAS "COSAS RARAS". http://drako-konztantyno.blogspot.com/ Drako.Konztantyno@gmail.com
1. Cihuacóatl, es una Divinidad Azteca que guarda cierto paralelismo con Rea del Siestema Greco-Latino por la similitud del Mito Cosmogónico de ambos sistémas. Vendría simbolzando a la Maernidad Primigenea, aquella que no ha sido creada, sino que más bien es co-autora de la creación (creación por emanación).
2. Coatlicue, dentro de la Tradición Azteca, es la deidad madre de Huitzilopochtli a quien enjendró de una concepción virginal y en quien se puede encontran gran parte de los paralelismos existentes entre las Diosas Madre de las civilizaciones y de las que Madame Blavatzky habló ampliamente en su obra.
“UNA REALIDAD HISTÓRICA DE DOS MATICES”. (Versión revisada del Publicado el 12 de diciembre del 2009 con el título “Otra más sobre el Mito Guadalupano”)
Históricamente sólo tenemos dos perspectivas para abordar el culto guadalupano. El primero, es considerar que fue una invención de los invasores españoles, quienes crearon a esta nueva divinidad para que el cristianismo fuese más popular entre la población indígena de América y así, el catolicismo pudiera adaptarse más fácilmente a los usos y costumbre de los indígenas. Es decir, que como en muchísimas otras ocasiones, los sacerdotes en el poder, manipularon los símbolos sagrados para hacerlos más populares entre el grueso de la población (las masas) tal y como sucedió en Egipto en la época de la Dinastía Ptolemaica cuando estos introdujeron las divinidades griegas a los templos de Alejandría, divinidades a las cuales travistieron a la usanza egipcia además de agregarles los tocados típicos con los que se ornamentaban las figuras sagradas del Panteón del Nilo. Tal y como sucedió también en época de los Tudor, cuando a Tomás Cramer se le encomienda la creación de una religión para el pueblo, la cual fuese un término medio entre el catolicismo y protestantismo y así evitar la guerra civil que menguaba fuertemente a la población y ponía en un severo riesgo a la monarquía quien no podía favorecer ni a un bando ni a otro sin que estos sucintase resentimiento y sedición en el bando contrario.
Así, como en muchas otras ocasiones, la élite sacerdotal tuvo que inventarse una nueva divinidad que satisficiera a la población dominada. Tal como en el caso de los Ptolomeos, que introdujeron dioses extranjeros, pero adaptándoles ciertos elementos sagrados propios del pueblo sometido. Así, la virgen, la reminiscencia de la divinidad femenina dentro del catolicismo, fue adaptada, modificada y alterada hasta el más mínimo detalle, para que esta fuese reconocida como una divinidad afín a los dioses que nuestros ancestros habían perdido en las hogueras sojuzgadoras de los frailes dominicos que con ayuda y apoyo de los invasores, profanaron y destruyeron todo lo sagrado perteneciente a los pueblos indígenas. Y la virgen, surge como una especie de elemento de resignación dentro de una nueva religión tan discorde y tan nefasta, que resultó ser para nuestro pueblo.
De ser así tendríamos que adjudicarle el mérito de la invención de la virgen de Guadalupe (versión región cuatro, porque existía antes otra versión de la Virgen de Guadalupe la cual era venerada en España desde el s XIII) a nadie más que al fraile franciscano Juan de Zumárraga, quien por aquel entonces era el primer obispo en suelo mexicano, y lo cual, a título personal, considero que haya sido lo más probable por resultar misteriosamente conveniente para ellos.
La segunda probabilidad que puede plantearse, es que el mito guadalupano sea una inserción indígena dentro del catolicismo, como muchos pueblos sometidos al cristianismo por la fuerza lo han hecho. Como los britanos que convirtieron sus principales centros sagrados paganos en focos del cristianismo medieval, como Canterbury, Westminster, Tintagel entre otros puntos. Los irlandeses por su parte, vieron canonizadas una multiplicidad de sus antiguos dioses paganos, incluso hadas y duendes venerados por los irlandeses, figuran hoy dentro del santoral católico [1]. En Francia, sucedió lo mismo, y sucede que donde se supone que reposan los restos del misionero "san" Martín de Tours, era en la antigüedad un centro sagrado pagano.
Así pues, pudo ser muy probable que nuestros antepasados, como un último suspiro por mantenerse fiel a la Divinidad Femenina Providente adaptasen a alguna de sus divinidades, la cual muy probablemente fue la Diosa Coatlicue (o Tonantzin), la cual era la madre de Huitzilopochtli, un Dios Solar; y está de más mencionar que muchas veces se han hecho paralelismos entre Jesucristo y las divinidades solares. En tal caso los paralelismos existentes entre la mitología azteca y la cristiana guardan asombrosas similitudes. Coatlicue y la Virgen, concibieron por Gracia Divina, milagrosamente quedaron en cinta. Sus hijos fueron relacionados con el culto al Sol y de quienes, en ambos casos, se celebra su nacimiento en el solsticio de invierno. Además, ambas divinidades femeninas, fueron consideradas como arquetipos de la Gran Diosa Madre Providente y asociada a la Fertilidad. Entonces, de todo esto, podemos deducir que también pudo tratarse de una filtración indígena dentro del catolicismo, de lo que de ser cierto, sería algo de lo que me sentiría muy orgulloso de nuestros antepasados indígenas, quienes a manera de venganza por el sometimiento, pusieron a los cristianos a venerar a una Diosa Pagana Indígena.
De ser así, el mérito puede atribuírsele al príncipe indígena Cuauhtlatoatzin [2] el cual es mejor conocido como "san" Juan Diego, quien además está incluido en el canon cristiano, y millones de incautos fieles católicos lo veneran como santo.
El punto importante que radica aquí es que los paralelismos existentes entre la Guadalupe y Coatlicue-Tonantzin son indiscutibles.
EL CULTO GUADALUPANO HOY EN DÍA. El culto a la virgen de Guadalupe, es uno de los pocos símbolos religiosos que México ha aportado a la humanidad. Sin embargo, es una aportación que puso al servicio de las arcas romanas y por lo tanto, no es algo de lo que debamos estar muy orgullosos.
Sin embargo, muchos hombres y mujeres y líderes espirituales de la Nueva Era y de la Espiritualidad Occidental Pos-Modernista ven en el culto a la virgen de Guadalupe una reivindicación de lo Sagrado Femenino; en otras palabras, ven en ello el resurgimiento al Culto a la Diosa, la Madre, la Naturaleza. Lo cual, visto desde esta perspectiva, puede ser que realmente estemos a la ante sala de una nueva espiritualidad que complete ese gran circulo dual masculino-femenino (o andrógino en todo caso) que fue castrado de la religiosidad universal gracias al sistema de creencias monoteísta. Lo cual por tanto resultaría en el resurgimiento de lo pagano, o mejor dicho, lo neo-pagano.
En el caso de algunas corrientes del protestantismo, la figura de la virgen de Guadalupe, suele ser visto como un símbolo de la reivindicación del feminismo, el indigenismo, y el hispanismo, y es por tanto una figura que tiende a ser muy querida por representar a las minorías históricamente oprimidas por el cristianismo oficial dogmático.
Leyendo hace unos minutos las noticias, me enteré de que se calculaba un aproximado de cinco millones de visitantes en la basílica. Ante esto sólo puedo opinar que la fe de un pueblo es maravillosa, el problema aquí es que la mafia romana está detrás de este embrollo, y que la fe de toda esta gente, robustece las arcas de una institución que siempre ha sido, fue y será nociva para México. Espero que la gente que el día de hoy fue a rendirle culto a Guadalupe-Tonantzin-Coatlicue, fuera por el deseo ardiente de nuestro subconsciente por venerar a lo Sagrado Femenino y no por sumisión a una religión imperial culpable en gran medida del amodorramiento e ignorancia de las masas mexicanas.
1. Vida y Obra de los Santos; Paul L. Williams; Prentice Hall. 2. "Cuauhtlatoatzin", nombre indígena de Juan Diego que significa "Águila que habla".
Históricamente sólo tenemos dos perspectivas para abordar el culto guadalupano. El primero, es considerar que fue una invención de los invasores españoles, quienes crearon a esta nueva divinidad para que el cristianismo fuese más popular entre la población indígena de América y así, el catolicismo pudiera adaptarse más fácilmente a los usos y costumbre de los indios. Es decir, que como en muchísimas otras ocasiones, los sacerdotes en el poder, manipularon los símbolos sagrados para hacerlos más populares entre el grueso de la población (las masas) tal y como sucedió en Egipto en la época de la Dinastía Ptolemaica cuando estos introdujeron las divinidades griegas a ls templos de Alejandría, divinidades a las cuales travistieron a la usanza egipcia además de agregarles los tocados típicos con los que se ornamentaban las figuras sagradas del Panteón del Nilo. Tal y como sucedió también en época de los Tudor, cuando a Tomás Cramer se le encomienda la creación de una religión para el pueblo, la cual fuese un término medio entre el catolicismo y protestantismo y así evitar la guerra civil que menguaba fuertemente a la población y ponía en un severo riesgo a la monarquía quien no podía favorecer ni a un bando ni a otro sin que estos sucintase resentimiento y sedición en el bando contrario.
_ Así, como en muchas otras ocasiones, la élite sacerdotal tuvo que inventarse una nueva divinidad que satisficiera a la población dominada. Tal como en el caso de los Ptolomeos, que introdujeron dioses extranjeros, pero adaptándoles ciertos elementos sagrados propios del pueblo sometido. Así, la virgen, la reminiscencia de la divinidad femenina dentro del catolicismo, fue adaptada, modificada y alterada hasta el más mínimo detalle, para que esta fuese reconocida como una divinidad afín a los dioses que nuestros ancestros habían perdido en las hogueras sojuzgadoras de los frailes dominicos que con ayuda y apoyo de los invasores, profanaron y destruyeron todo lo sagrado perteneciente a los pueblos indígenas. Y la virgen, surge como una especie de elemento de resignación dentro de una nueva religión tan discorde y tan nefasta, que resultó ser para nuestro pueblo.
_ De ser así tendríamos que adjudicarle el mérito de la invención de la virgen de Guadalupe (versión región cuatro, porque existía antes otra versión de la Virgen de Guadalupe la cual era venerada en España desde el s XIII) a nadie más que al fraile franciscano Juan de Zumárraga, quien por aquel entonces era el primer obispo en suelo mexicano, y lo cual, a título personal, considero que haya sido lo más probable por resultar misteriosamente conveniente para ellos.
_ La segunda probabilidad que puede plantearse, es que el mito guadalupano sea una inserción indígena dentro del catolicismo, como muchos pueblos sometidos al cristianismo por la fuerza lo han hecho; como los britanos que convirtieron sus principales centros sagrados paganos en focos del cristianismo medieval, como Canterbury, Westminster, Tintagel entre otros puntos. Los irlandeses por su parte, vieron canonizadas una multiplicidad de sus antiguos dioses paganos, incluso hadas y duendes venerados por los irlandeses, figuran hoy dentro del santoral católico. En Francia, sucedió lo mismo, y sucede que donde se supone que reposan los restos del misionero "san" Martín de Tours, era en la antigüedad un centro sagrado pagano.
_ Así pues, pudo ser muy probable que nuestros antepasados, como un último suspiro por mantenerse fiel a la Divinidad Femenina Providente adaptasen a alguna de sus divinidades, la cual muy probablemente fue la Diosa Coatlicue (o Tonantzin), la cual era la madre de Huitzilopochtli, un Dios Solar; y está de más mencionar que muchas veces se han hecho paralelismos entre Jesucristo y las divinidades solares. En tal caso los paralelismo existentes entre la mitología azteca y la cristianas guardan asombrosas similitudes. Coatlicue y la Virgen, concibieron por Gracia Divina, milagrosamente quedaron en cinta. Sus hijos fueron relacionados con el culto al Sol y en ambos casos, se celebra su nacimiento en el solsticio de invierno. Además, ambas divinidades femeninas, fueron consideradas como arquetipos de la Gran Diosa Madre Providente y asociada a la Fertilidad. Entonces, de todo esto, podemos deducir que también pudo tratarse de una filtración indígena dentro del catolicismo, de lo que de ser cierto, sería algo de lo que me sentiría muy orgulloso de nuestros antepasados indígenas, quienes a manera de venganza por el sometimiento, pusieron a los cristianos a venerar a una Diosa Pagana Indígena.
_ De ser así, el mérito puede atribuírsele al príncipe indígena Cuauhtlatoatzin [1] el cual es mejor conocido como "san" Juan Diego, quien además está incluido en el canon cristiano, y millones de incautos fieles católicos lo veneran como santo -En verdad ruego a los Dioses, que esta sea la versión verdadera-.
_ El punto importante que radica aquí es que los paralelismos existentes entre la Guadalupe y Coatlicue-Tonantzin son indiscutibles.
EL CULTO GUADALUPANO HOY EN DÍA.
_ El culto a la virgen de Guadalupe, es uno de los pocos símbolo religiosos que México ha aprtado a la humanidad. Sin embargo, es una aportación que puso al servicio de las arcas de la pestilente cloaca romana (entiéndase catolicismo romano) por lo tanto, no es algo de lo que debamos estar muy orgullosos.
_ Sin embargo, muchos hombres y mujeres y líderes espirituales de la Nueva Era y de la Espiritualidad Occidental Pos-Modernistas ven en el culto a la virgen de Guadalupe una reivindicación de lo Sagrado Femenino; en otras palabras, ven en ello el resurgimiento al Culto a la Diosa, la Madre, la Naturaleza. Lo cual, visto desde esta perspectiva, puede ser que realmente estemos a la ante sala de una nueva espiritualidad que complete ese gran circulo dual masculino-femenino (o andrógino en todo caso) que fue castrado de la religiosidad universal gracias al sistema de creencias judeo-cristiano. Lo cual por tanto resultaría en el resurgimiento de lo pagano, o mejor dicho, lo neo-pagano.
_ En el caso de algunas corrientes del protestantismo, la figura de la virgen de Guadalupe, suele ser visto como un símbolo de la reivindicación del feminismo, el indigenismo, y el hispanismo, y es por tanto una figura que tiende a ser muy querida por representar a las minorías históricamente oprimidas por el cristianismo oficial y dogmático.
_ Leyendo hace unos minutos las noticias, me enteré de que se calculaba un aproximado de cinco millones de visitantes en la basílica. Ante esto sólo puedo opinar que la fe de un pueblo es maravillosa, el problema aquí es que la mafia romana está detrás de este embrollo, y que la fe de toda esta gente, robustece las arcas de una institución que siempre ha sido, fue y será nociva para México. Espero que la gente que el día de hoy fue a rendirle culto a Guadalupe-Tonantzin-Coatlicue, fuera por el deseo ardiente de nuestro subconsciente por venerar a lo Sagrado Femenino y no por sumisión a una religión imperial culpable en gran medida del amodorramiento e ignorancia de las masas mexicanas.
Dom ☠Drako-Konztantyno††.'. POR EL IMPERIO DEL LAS "COSAS RARAS" http://drako-konztantyno.blogspot.com/ Drako.Konztantyno@gmail.com
1 "Cuauhtlatoatzin", nombre indígena de Juan Diego que significa "Águila que habla"
Estos escritos son en su mayoría producto de mi imaginación y ociosidad. Si algo de lo que aquí escribo le ofende, le sugiero pídase una disculpa a usted mismo por permitirme incomodarlo. Cualquier parecido con la realidad, será una muy triste coincidencia de la cual no me pienso responsabilizar. =) (Ni tampoco por lo que pueda usted interpretar). Att. Konztantyno.
"PROMOVIENDO EL PENSAMIENTO ALTERNATIVO Y NO CONFORMISTA".
Ignorancia
"La ignorancia es el arma más peligrosa que usan los poderosos para mantenernos oprimidos. Lee y lucha"
(Proverbio Gótico)
"No existe justificación alguna para la ignorancia; a menos claro, que se ame la mediocridad"
(Drako-Konztantyno)
"La Cultura es la única arma para combatir los más terribles males que aquejan a la humanidad: La ignorancia, la corrupción, el fanatismo, la superstición, la pobreza, la desdicha, la violencia, la contaminación y el prejuicio"